Al verlos Dios angustiados,
y al escuchar su clamor,
se acordó del pacto que había hecho con ellos
y por su gran amor les tuvo compasión.
Salmos 106:44-45
Dios es omnisciente. Todo lo conoce, todo lo sabe. Antes de que clamemos a él, Dios ya sabe cual es nuestra necesidad. Eso no significa que no debemos clamar a él. Por eso, no esperes más, abre tu boca y dile a Dios que es lo que te está pasando. Hazle saber tu necesidad.
La palabra nos dice que cuando él escucha nuestro clamor, él se acuerda de su promesa y su pacto que hizo con su pueblo. Su misericordia y gran amor comienzan a actuar en tu situación. Su gran amor genera compasión y respuesta para tu angustia.
Lleva todas tus necesidades y aflicciones a Dios. Habla con él. Él sólo está esperando escuchar tu voz. Cuando lo hagas, muy pronto, en el tiempo de él, por supuesto, verás al amor de Dios en acción.



