En su angustia clamaron al Señor,
y él los salvó de su aflicción.
Los sacó de las sombras tenebrosas
y rompió en pedazos sus cadenas.
Salmos 107:13-14
Lo que siempre veremos en las Sagradas Escrituras es que cuando alguien clama al Señor, recibe respuesta efectiva y oportuna de parte de Dios. Un ejemplo de ello es una situación de esclavitud y opresión a la que había sido sometido el pueblo judío como resultado de una actitud de rebeldía contra Dios.
El pueblo clamó y Dios respondió enviando su salvación y liberación. Con gran poder Dios rompió las cadenas que ataban al hasta ese momento rebelde pero ahora arrepentido pueblo de Dios.
Es posible que tú estés atravesando una período de sombras tenebrosas y que estés agobiado con pesadas cadenas. ¿Será que estás en rebeldía? Reflexiona. Lo importante no es como te encuentras, lo importante es que hay una solución.
Dios es tu libertador. No hay otro en quien puedas colocar tu esperanza con la seguridad de ser escuchado. Sólo en el hay salvación. Acude, pues, a él y conocerás la libertad.



