Posteado por: pacifista | Julio 24, 2008

La palabra de hoy 25 de julio de 2008

A las montañas levanto mis ojos;
¿de dónde ha de venir mi ayuda?
2 Mi ayuda proviene del Señor,
creador del cielo y de la tierra.
3 No permitirá que tu pie resbale;
jamás duerme el que te cuida.
4 Jamás duerme ni se adormece
el que cuida de Israel.
Salmos 121:1-4

Durante un ataque de desesperanza continuamente nos preguntamos quien podrá venir a ayudarnos a salir del problema o la situación en que nos encontramos. La cabeza nos da vueltas, la duda nos asalta, el temor se apodera de nuestros pensamientos, el pesimismo nos embarga, no hay claridad en nuestros razonamientos, nuestro sistema digestivo se altera y debido al stress nuestro sistema inmunológico se debilita y somos presa fácil de cualquier enfermedad.

Ante una situación como esta es muy conveniente saber que contamos con un poderoso aliado que está dispuesto a ayudarnos tan pronto busquemos su apoyo. Es el Creador mismo, quien tiene tanto poder que no podemos ni siquiera imaginarnos hasta donde llega su autoridad sobre todo lo creado, es decir, el universo.

Cuando clames a él no tendras que escuchar la voz de una contestadora telefónica que te indica que numeros debes marcar para obtener cual opción. Tampoco te pondrán un fondo musical de elevador mientras alguien que está muy ocupado debido a la alta demanda (o baja oferta) te atiende.

Nuestro Dios jamás duerme, siempre está despierto, ni siquiera cabecea, siempre está completamente alerta para intervenir a nuestro favor y ayudarnos cuando lo necesitemos. Si esto no te devuelve la paz y la tranquilidad, nada lo hará. Puedes poner tu esperanza en él y descansar en sus promesas.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías