
El justo será siempre recordado;
ciertamente nunca fracasará.
No temerá recibir malas noticias;
su corazón estará firme, confiado en el Señor.
Salmos 112:6-7
Cuando la esperanza es firme y está anclada en la Roca que es Cristo nuestros planes y objetivos siempre se verán recompensados con la victoria. La palabra fracaso no tendrá lugar en nuestro vocabulario y sólo será utilizada para recordar situaciones del pasado en las cuales nos apartamos de la protectora presencia de Dios.
Una esperanza firme trasciende nuestras vidas y se hace visible para los demás al punto que parientes, amigos y conocidos terminan reconociendo nuestra esperanza como uno de nuestros más importantes atributos.
Por otra parte, la esperanza aleja el temor por cuanto éste no puede existir cuando estamos confiados que hemos de recibir la aprobación divina para nuestros planes y nuestra visión del futuro.
¿Deseas tener un corazón firme como una roca? Pon tu esperanza en el Dios de dioses, Jesucristo.
Nueva Versión Internacional (NVI)
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