Posteado por: pacifista | Diciembre 1, 2008

La palabra de hoy 2 de diciembre de 2008

magdalena

No me reprendas, Señor, en tu ira;
no me castigues en tu furor. 
Tenme compasión, Señor, porque desfallezco;
sáname, Señor, que un frío de muerte recorre mis huesos.

Salmos 6:1-2

Tenemos que reconocer que muchas veces las situaciones que atravesamos fueron causadas por nuestras propias fallas y malas decisiones. Son más las veces que nos causamos problemas a nosotros mismos que las veces que las dificultades obedecen a factores externos.

El orgullo, la terquedad, la necedad, la indecisión, la falta de fe, el egoísmo y la simple ignorancia son las responsables de que estemos siendo sometidos a la justicia de Dios. Dios nos ama y por eso nos disciplina de la misma manera que cualquier padre amoroso está interesado por el bienestar y la buena crianza de sus hijos.

Una de las preguntas que nos debemos hacer cuando estamos atrvesando estos difíciles momentos en nuestras vidas es ¿Le hemos fallado a Dios? ¿Hemos hecho o dicho algo que a él no le agrada? El Espíritu Santo nos ayudará a identificar la fuente de nuestros problemas. Si todo es culpa de nosotros, con corazones arrepentidos pidamos su perdón. La gracia de Dios se encargará de restaurar todas las cosas.


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