Archivos para Mayo, 2009
Mayo 31, 2009 a 6:02 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado clamor, montes, respuesta, Salmo 3, santidad, Señor, voz

Clamo al Señor a voz en cuello,
y desde su monte santo él me responde. Selah
Salmos 3:4
Hay personas que se pasan toda una vida pidiendo algo que nunca les será concedido. Ésto basicamente es así porque le han estado pidiendo a quien no deben o a quien no puede hacer nada por ellos. Su existencia es un lento transcurrir de promesas y expectativas incumplidas que poco a poco van secando su alma y los hacen caer en la desesperanza.
El caso de quienes ponen su confianza y esperanza en Dios es muy diferente. Los que somos hijos de Dios tenemos la certeza de que Dios nos escucha tan pronto nuestras peticiones salen de nuestras bocas. De hecho, él conoce nuestras peticiones y necesidades aún antes de que pronunciemos nuestro clamor.
La seguridad de que Dios nos escucha y nos responde llena todo nuestro ser de una paz incomprensible. Incomprensible, por supuesto, para quienes no son hijos de Dios. Para nosotros es motivo de tranquilidad y gozo saber que en todo, nuestro Padre celestial está pendiente de nosotros. ¡Qué maravillosa paz!
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Mayo 30, 2009 a 8:38 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado amor, promesas de Dios, pruebas, Salmo 119, siervos, superar

Tus promesas han superado muchas pruebas,
por eso tu siervo las ama.
Salmos 119:140
El Señor es maravilloso. El Señor es sorprendente. El Señor es asombroso. Cuando uno piensa que los problemas que nos agobian no tienen solución o que la salida de nuestras tribulaciones es de lo más complicada que se pueda uno imaginar, el Señor se aparece con una solución tan pero tan sencilla que nos llena de asombro.
Esto lo pudimos observar el día de hoy cuando el Señor Jesús nos envió unos ángeles para que nos ayudaran a resolver un problema que estábamos casi seguros ya no tenía solución.
Y es que Dios no puede faltar a sus promesas. Si lo hiciera, dejaría de ser Dios. Y es ahí precisamente, en esa gran verdad, en donde debemos apoyarnos cada vez que nos toque enfrentar obstáculos y pruebas. Dios es Dios y siempre lo será. Sus promesas no pueden fallar. Podemos confiar en él y en su infinito poder. ¡Maravilloso es en verdad nuestro Señor!
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Mayo 28, 2009 a 7:31 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado impíos, liberación, malhechores, muerte, ojos, protección, redes, refugio, Señor, Soberano, trampas

En ti, Señor Soberano, tengo puestos los ojos;
en ti busco refugio; no dejes que me maten.
Protégeme de las trampas que me tienden,
de las trampas que me tienden los malhechores.
Que caigan los impíos en sus propias redes,
mientras yo salgo bien librado.
Salmos 141:8-10
Cuando tomamos la decisión de entregar nuestras vidas a Jesucristo, le entregamos todo el control de nuestras vidas. Rendimos a sus pies nuestra personalidad y nuestros deseos para que él tome las riendas de nuestro caminar. Todo lo que somos, todo lo que hacemos y todo lo que tenemos pasan automáticamente a estar bajo el dominio de nuestro Señor.
Pasa que algunos aspectos de nuestra vida no los entregamos a su control tan fácilmente. Nuestro viejo ser, nuestra antigua manera de vivir y de ver las cosas se niega a soltar el manejo y por seguir nosotros asumiendo la dirección de nuestros asuntos es que nos estrellamos a cada instante.
Enreguemos todo nuestro ser; cuerpo, alma y espíritu a quien verdaderamente sabe como manejar las cosas, a quien nunca se equivoca. Dependamos de él en todo, hasta en los asuntos más triviales. Pongamos los ojos en él, busquemos refugio en él. Él nos sabrá librar de toda estratagema del enemigo y nos concederá la victoria frente al mal.
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Mayo 27, 2009 a 5:19 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado conocimiento, distancia, examinar, pensamiento, saber, Salmo 139, Señor

Señor, tú me examinas,
tú me conoces.
Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto;
aun a la distancia me lees el pensamiento.
Salmos 139:1-2
Que bueno es saber que para Dios no existen los secretos. Nada de lo que nos acontece está oculto para él. Cada segundo que ha transcurrido en nuestra existencia, él los conoce. Cada pensamiento y cada palabra que nuestros labios han pronunciado, él está al tanto de todas ellas. Nuestras inquietudes y preocupaciones, nuestros temores y nuestras debilidades están totalmente al descubierto ante sus ojos.
Cuando nos acercamos a Dios podemos ir con toda la confianza que nos puede inspirar quien nos conoce mejor que nosotros a nosotros mismos. ¿Habrá algo que podamos ocultarle? ¡Él todo lo sabe!
Recuerda que Dios anhela profundizar la relación que existe entre nosotros y él. Si tratamos de engañarlo es como si nos estuviéramos engañando a nosotros mismos. No hay por que temer. Lleguemos a él con sinceridad y confianza. Él conoce nuestras debilidades y tiene una misericordia infinita para tratar con nuestras fallas y errores. ¡Qué bueno es ser hijo de Dios!
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Mayo 26, 2009 a 6:00 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado calor, David, descanso, gozo, hogar, Jacob, juramentos, lugar, morada, ojos, penurias, poderoso, Salmo 132, Señor, votos

Señor, acuérdate de David
y de todas sus penurias.
Acuérdate de sus juramentos al Señor,
de sus votos al Poderoso de Jacob:
«No gozaré del calor del hogar,
ni me daré un momento de descanso;
no me permitiré cerrar los ojos,
y ni siquiera el menor pestañeo,
antes de hallar un lugar para el Señor,
una morada para el Poderoso de Jacob.»
Salmos 132:1-5
Dondequiera que vamos, dondequiera que los planes del Señor nos lleven debemos estar muy pendientes de establecer la morada del Señor. No se trata de construir edificios o levantar galpones que permitan que muchos hermanos se congreguen para adorar y para escuchar la exposición de la palabra de Dios. Ésto siempre es aconsejable pero ésto no es a lo que se refiere el pasaje de la palabra que hoy estamos analizando.
Estamos habalando de un sitio especial que reservamos para tener nuestros encuentros diarios con el Dios Todopoderoso, el Santo de Israel. Debe ser un lugar tranquilo donde no haya ruidos que nos distraigan ni asuntos que nos hagan desviar nuestra concentración de la importante actividad que estamos llevando a cabo como lo es la comunicación con nuestro Salvador.
No descansemos hasta hallar ese lugar y establezcamos la rutina diaria de presentarnos ante él en adoración y oración. Muy pronto veremos como nos elevaremos a un nuevo nivel en nuestra relación con Dios.
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Mayo 25, 2009 a 5:00 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado bendiciones, cosecha, hierba, marchito, odio, retroceso, Salmo 129, Señor, segador, Sión, vergüenza

Que retrocedan avergonzados
todos los que odian a Sión.
Que sean como la hierba en el techo,
que antes de crecer se marchita;
que no llena las manos del segador
ni el regazo del que cosecha.
«Que al pasar nadie les diga:
La bendición del Señor sea con ustedes;
los bendecimos en el nombre del Señor.»
Salmos 129:5-8
Más que un malsano deseo de venganza o un odio no reprimido, las expresiones de los salmistas relacionadas con el destino y futuro de los enemigos del pueblo de Dios son revelaciones proféticas de lo que al final les espera a quienes rechazan la autoridad de Dios. La derrota, la vergüenza, la muerte y el desprecio son sólo algunas de las consecuencias que tendrán que enfrentar por causa de sus numerosas maldades y abusos hacia el pueblo escogido por Dios.
Por el contrario, el hijo de Dios es objeto de bendición y bienestar. Sí, es cierto que el hijo de Dios también se ve envuelto en dificultades y caminos resbaladizos, pero éstas son situaciones temporales y nunca definitivas.
Cuando seamos objeto de ataques por parte de los impíos y los malvados, declaremos proféticamente cual será su fin. Ellos se lo tienen merecido y nuestra boca sólo refrendará lo que ya está establecido para ellos. Ah, otra cosa, la misericordia de Dios siempre estará disponible para ellos si se arrepienten de todo corazón. Por lo tanto, no nos dejemos engañar for falsas compasiones. Digamos las cosas como son que Dios es un juez justo.
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Mayo 24, 2009 a 5:19 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado ahora, confianza, conmover, eternidad, Jerusalén, montes, permanecer, rodear, Salmo 125, Señor, Sión

Los que confían en el Señor
son como el monte Sión,
que jamás será conmovido,
que permanecerá para siempre.
Como rodean las colinas a Jerusalén,
así rodea el Señor a su pueblo,
desde ahora y para siempre.
Salmos 125:1-2
Hay personas cuyas vidas se asemejan a la hojarasca que lleva el viento de un lugar a otro, nunca pueden estarse quietas. Cualquier brisa, por leve que sea, la mueve y nunca conocen lo que es el reposo. Sus vidas son un continuo vaivén y danzar con el viento cada vez que éste cambia de dirección.
Y no es culpa suya que no puedan mantenerse firmes en algún lugar. Simplemente no tienen nada firme a que aferrarse.
Para los hijos de Dios la situación es todo lo contrario. Nuestras vidas están establecidas sobre la roca firme que es Jesucristo. Aunque soplen vientos fuertes y las ráfagas traten de conmovernos, nuestras vidas disfrutarán del reposo y el cobijo de Dios. Nuestro Dios nos rodea para concedernos protección efectiva contra los embates de los vientos huracanados de la adversidad. Pon tu esperanza en Cristo y fundamenta tu vida en la roca firme. ¡Nada te moverá!
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Mayo 23, 2009 a 5:30 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado camino, enjugar, lágrimas, liberación, muerte, presencia de Dios, Salmo 116, tierra, tropiezos, vida

Tú me has librado de la muerte,
has enjugado mis lágrimas,
no me has dejado tropezar.
Por eso andaré siempre delante del Señor
en esta tierra de los vivientes.
Salmos 116:8-9
Si hay algo de lo que podemos estar absolutamente seguros es de que Dios está pendiente de nosotros. No sólo está pendiente de nosotros sino que también nos resuelve nuestros problemas y dificultades. Son tantas la cosas que Dios hace por nosotros que es muy probable que muchas de ellas nos pasen desapercibidas. A veces necesitamos transitar por medio de la dificultad para que podamos acudir a él y podamos saber que él es quien nos ayuda.
Sólo así nuestros corazones estarán agradecidos con quien realmente todo lo puede y ha logrado sacarnos del abismo. Sólo así nuestros labios prorrumpirán en alabanzas y acción de gracias hacia quien nos ha amado y nos ha consolado en los momentos de más profundo dolor.
Mucho ama quien ha sido perdonado muchas veces. Mucho ama quien ha sido salvado en numerosas oportunidades. Por eso cuando te venga la prueba, recuerda que una vez superada, será una razón más para alabar a Dios.
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Mayo 22, 2009 a 5:02 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alabanza, buen juicio, eternidad, obediencia, preceptos, principio, sabiduría, Salmo 111, temor de Dios

El principio de la sabiduría es el temor del Señor;
buen juicio demuestran quienes cumplen sus preceptos.
¡Su alabanza permanece para siempre!
Salmos 111:10
Algunas de las cosas que más escasean en estos días son la sabiduría y el buen juicio. Constantemente vivimos metiéndonos en problemas por no tener buen criterio o simplemente por supina ignorancia. Siempre andamos de enredo en enredo y todo lo que hacemos termina en complicaciones y problemas.
Pocos se dan cuenta de que la causa de todo esta problemática es que no buscan a Dios. Ni siquieran tienen idea de la causa de sus infortunios.
Por el contrario, hay quienes sin necesidad de mucho estudio presentan un nivel de conocimientos admirable y siempre toman sabias decisiones. Éstos han puesto a Dios como lo más importante en sus vidas. Constantemente buscan la dirección de Dios y obedecen sus mandatos aun cuando ello represente aparente perjuicio e incomodidad en sus vidas. !Ah, pero que recompensa se recibe a cambio de una menor molestia!
Si quieres gozar de abundante sabiduría, busca a Dios y obedece su palabra. Muchas son las bendiciones que podrás disfrutar al poseer la sabiduría y el buen juicio.
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