
Pero yo confío en tu gran amor;
mi corazón se alegra en tu salvación.
Canto salmos al Señor.
¡El Señor ha sido bueno conmigo!
Salmos 13:5-6
Cuando los ataques del enemigo arrecian y sentimos que ya no nos queda lugar a donde retroceder es bueno recordar que nuestra confianza no debe estar puesta en nuestra propias fuerzas o habilidades. Nuestra confianza reposa en Dios y en su gran amor y poder. Él es quien puede resolver todas nuestras situaciones independientemente de la complejidad de las mismas.
Esta confianza produce alegría en nuestros corazones porque sabemos y estamos seguros que Dios nos salvará.
Y la alegría, a su vez, produce canción de agradecimiento en nuestros labios para Dios. Reconoce que el Señor ha sido bueno contigo y que a pesar de lo difícil que luce tu presente situación, él nunca te ha abandonado. Dale gracias por todo lo que él ha hecho por ti. Tu confianza, tu alegría y tu agradecimiento se verán fortalecidos.



