La palabra de hoy 11 de julio de 2009

goyapeter

Yo reconozco mis transgresiones;
siempre tengo presente mi pecado.

Salmos 51:3

Cuando estamos envueltos en esos momentos de gran dificultad y de los cuales parece no haber salida posible, es bueno revisar cual ha sido nuestra conducta para determinar si en nuestra vida hay pecados que impiden por una parte que nuestras oraciones lleguen a Dios y por la otra que encontremos la solución que tanto buscamos.

Recuerda que todos tenemos una naturaleza pecaminosa que prefiere hacer lo malo antes que lo bueno. Todos estamos expuestos a que en algún momento nuestra tendencia a hacer lo malo prive sobre los deseos del espíritu de hacer lo correcto.

Al detectar que hemos pecado no debemos dejar para más tarde el reconocer que hemos hecho lo indebido ni tampoco hacernos los locos con lo que está pasando. Debemos arrepentirnos de inmediato y acudir a nuestro Padre celestial en oración para que nos perdone con su maravillosa misericordia y gran amor.

Revisemos siempre nuestro actuar. Nos sorprenderemos de hallar más pecados de los que pensábamos habíamos cometido.


Dejar un comentario