Envíame, Señor, tu gran amor
y tu salvación, conforme a tu promesa.
Así responderé a quien me desprecie,
porque yo confío en tu palabra.
Salmos 119:41-42
Dios ha dado muestras en numerosas ocasiones de su gran amor por nosotros. Lo primero que hizo fue darnos la vida. también nos incluyó en su plan especial y así pudimos un glorioso día recibir la salvación. En todo momento nos cuida y nos protege y no permite que nada malo nos suceda a menos que sea para enseñarnos algo que necesitamos conocer. Su amparo y refugio es constante y nos libra de todo temor.
¿Estás tú dentro del grupo de los que cantan las alabanzas al Rey?
Tu testimonio es la mejor respuesta que puedes dar a aquellos que te atacan y se burlan de ti. Es tu experiencia personal y nadie te la puede quitar ni te la pueden cambiar. Es tu patrimonio y tu tesoro y te servirá de protección en caso de ataque del enemigo. Apóyate en todo momento en la reflexión sobre las cosas que Dios ha hecho por ti. Siempre estarás seguro.




