Pero de una cosa estoy seguro:
he de ver la bondad del Señor
en esta tierra de los vivientes.
Salmos 27:13
Después de que uno ha experimentado la bondad y la misericordia de Dios oportunidad tras oportunidad, momento tras momento, uno comienza a sentir que la esperanza se fortalece. Llega un momento en que nos llegan pruebas muy tenaces pero la experiencia adquirida nos permite ver más allá de la prueba y nos infunde ánimo para soportarla y vencerla. Por eso es que es necesario que nuestra fe sea probada para que vaya adquiriendo mayor fortaleza. Es igual que el entrenamiento que debe llevar a cabo un deportista para poder destacarse en su especialidad. La excelencia requiere de horas y horas de duro ejercicio que al final producen la capacidad para romper las marcas y vencer a los contrincantes.
Esas pruebas que actualmente te ha tocado enfrentar son parte del entrenamiento que Dios ha preparado para ti.
Dedícate con ahinco a avanzar cada día un poco más y pronto verás un gran progreso en tu capacidad para asimilar las pruebas y los obstáculos. Las pruebas que antes te parecía como muy pesadas, ahora las verás como cosa fácil de sobrellevar. El tiempo para superar la prueba que antes se hacía eterno, ahora lo apreciarás como muy corto; todo esto porque tu ser se ha fortalecido con el ejercicio de la prueba. No desfallezcas, el Señor está a tu lado. El es tu entrenador. Y con un entrenador como él, la victoria es segura.





Mercedes escribió
¡Gracias!!!…….Hoy me siento mucho mejor en la seguridad que el Señor me rescatará y con El la victoria es segura….¡Bendito seas por siempre!
Ma. del Carmen Avendaño escribió
ME HE DEDICADO A ORAR DIA Y NOCHE PARA ALCANZAR ESA FE, ESA ESPERANZA QUE NECESITA MI CORAZON, LA TRANQULIDAD DE MI AL MA Y DE MI ESPIRITU.