
La sabiduría te librará del camino de los malvados,
de los que profieren palabras perversas,
de los que se apartan del camino recto
para andar por sendas tenebrosas,
Proverbios 2:12-13
Hay caminos anchos y espaciosos y hay caminos estrechos y difíciles. Hay caminos llanos y otros son muy empinados. Hay caminos derechos y otros son extremadamente tortuosos. Hay caminos de sombras y hay caminos claros e iluminados. Hay caminos secos y hay caminos enlodados. Hay caminos firmes y hay caminos resbalosos. Hay caminos llanos y hay caminos escabrosos. Hay caminos que nos conducen a las alturas y hay caminos que nos llevan directamente al abismo. Hay caminos perennes y hay caminos que con el tiempo desaparecen. En fin, hay muchas clases de caminos y a casi todos nosotros nos ha tocado, nos toca y nos tocará tener que transitar por muchos de estos diferentes caminos a lo largo de nuestra vida. Pero, ¿qué es lo que hace que la serenidad del caminante y su progreso no dependa de las variadas circunstancias del terreno y que muchos, aunque les haya tocado senderos llenos de obstáculos y dificultades, se sientan seguros y confiados de que el trayecto, sea inhóspito o agradable, los llevará a buen destino?
La diferencia, mi estimado amigo, está en quién lo acompaña en su travesía. ¿A quién ha buscado para que le ayude a avanzar sin problemas, independientemente de las eventualidad de la vida? Hay un sólo compañero que puede garantizarle la paz y el gozo y el avance seguro hacia el mejor destino y él es el Señor Jesucristo. De su mano, no tenemos por qué temer pues él se encargará de retirar cualquier obstáculo que se interponga a nuestro paso y nos dará vía libre hasta la presencia del Altísimo. Cuidemos, pues, de hacernos acompañar por la única persona que nos da garantías de llevarnos a feliz término independientemente del sendero que tengamos que recorrer. Busca a Cristo y toma su mano. ¡Sólo a Dios sea la gloria!



¡¡¡AMÉN!!! SI CRISTO, NUESTRO SEÑOR CONMIGO, QUIÉN CONTRA MÍ… ¡GLORIA A DIOS!
Si de la mano de nuestro Señor,siempre estaremos avantes por los caminos de la vida,pero solo si estamos en la presencia de Dios,es el unico camino par el exito y la felicidad.
AMEN hermanos (as) la poderosa palabra de Dios nos enseña: Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.