Archivos para Salmos

La palabra de hoy 27 de noviembre de 2009

Tu nombre, Señor, es eterno;
tu renombre, por todas las generaciones.
Ciertamente el Señor juzgará a su pueblo,
y de sus siervos tendrá compasión.

Salmos 135:13-14

Una buena razón por la cual podemos confiar plenamente en Dios para que se encargue de dirigir nuestra vida es que Dios ha demostrado fehacientemente su poder y su capacidad para resolver cualquier asunto por difícil que éste parezca. Dios ha sido bueno no sólo con nosotros sino con muchísima gente a través de los siglos y en todo lugar. Son muchos los testimonios y además su palabra demuestra como Dios trata y cuida a su pueblo.

No somos los únicos que estamos enfrentando problemas y tampoco somos los únicos a quienes Dios ha ayudado a resolver sus dificultades en el momento más oportuno. Dios posee todos los elementos necesarios para convertir tu afán en una bendición.

Acude pues en este mismo instante a buscar del amor de aquél que dió su vida por nosotros y recibe de él la bendición que tanto ansías. Tus reveses se convertirán en victorias y tu llanto en un cántico de alabanza. El poder de Dios hará ésto en tu vida y poidrás compartirlo con otros. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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La palabra de hoy 26 de noviembre de 2009

A ti, Señor, elevo mi clamor
desde las profundidades del abismo.
Escucha, Señor, mi voz.
Estén atentos tus oídos a mi voz suplicante.
Salmos 130:1-2

No hay nada más desesperante que encontrarse en lo más profundo de un abismo desde donde no se puede ver ni la superficie ni siquiera las estrellas del cielo. La oscuridad más espantosa nos rodea y por más que lo intentamos, no hay manera de escalar las escarpadas paredes de la fosa. No hay vía de escape y sólo nos queda pensar que hemos llegado al fin de nuestra vida. Una situación terrorífica por demás.

¿A quién podremos acudir para que nos saque de semejante aprieto? ¿Quién podrá escuchar nuestra debilitada voz que clama desesperada mente porque cree que nadie está pendiente?

Pues bien, los oídos de Dios están atentos a escuchar nuestra voz por más débil que sea nuestro gemido y por más apagado que sea nuestro llanto. En el mundo espiritual no existen las distancias ni las inmensidades ni los abismos que nos separan físicamente de la presencia de Dios. En el mundo espiritual Dios está a nuestro lado en todo momento, incluso cuando voluntariamente nos alejamos de él. Tan pronto él observa un sincero arrepentimiento en nuestro corazón y el deseo de ser perdonados por nuestras faltas, se restablece la comunicación con nuestro Padre y él se encarga de apartar los problemas de nuestro camino. Háblale ahora mismo y pídele liberación. Tu solución no tardará en llegar. ¡Acude a Dios ya!

 

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La palabra de hoy 25 de noviembre de 2009

Haz bien, Señor, a los que son buenos,
a los de recto corazón.
Pero a los que van por caminos torcidos
deséchalos, Señor, junto con los malhechores.
¡Que haya paz en Israel!

Salmos 125:4-5

Nuestro Padre celestial ha establecido un recto sendero para que nosotros andemos por él sin riesgo de tropezar y caer. Tan pronto nos desviamos de ese protegido sendero comenzamos a tener toda clase de dificultades, obstáculos y tropiezos. Para comenzar, algo que debe ser muy obvio: cuando nos salimos del camino ya no hay camino por el cual transitar. Allí es cuando nos vemos envueltos en los más complicados problemas y la posibilidad de escapar de ellos por nuestros propios medios es nula por cuanto ni siquiera sabemos como regresar al camino recto.

¿Te sientes en este momento como que no hay un trayecto claro que seguir? ¿Se han extraviado tus pasos y no sabes como regresar al camino?

Recuerda que el Señor Jesús dijo que él es el camino y la verdad y la vida. Detente por un momento en tu extraviado andar y escucha la dulce voz del Maestro que amorosamente te llama a que regreses a su lado. Mientra sigas en dirección hacia su hermosa voz y tendrás la seguridad del retorno al cálido refugio. Déjate guiar por él y todo te saldrá bien. Sólo en él hallarás la seguridad y la protección que necesitas para transitar estos tiempos malos.

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La palabra de hoy 24 de noviembre de 2009

Tú eres mi Dios, por eso te doy gracias;
tú eres mi Dios, por eso te exalto.
Den gracias al Señor, porque él es bueno;
su gran amor perdura para siempre.
Salmos 118:28-29

Cada vez que nos encontremos en medio de la adversidad y las dificultades haremos bien en recordar que Dios ha hecho grandes cosas por nosotros. Usualmente tendemos a concentrarnos y enfocarnos en el problema que tenemos por delante y eso consume todas nuestras energías hasta el punto que en muy corto tiempo nos encontramos agotados. La duda nos asalta, las preocupaciones nos rodean, el temor nos ataca y sin darnos cuenta caemos en la desesperación.

Mas cuando recordamos como Dios nos ha librado de problemas mucho más grandes y complejos, la esperanza renace en nuestra alma y en nuestra mente y muy pronto comenzamos a disfrutar de la paz que sólo Dios sabe dar.

¿Estás enfrentando en este momento un grave problema que parece no tener solución? ¿Estás desesperado porque hasta ahora no encuentras nadie que te ayude a resolver tu situación? Recuerda que Dios ha sido bueno contigo en muchas oportunidades y que ha hecho por ti cosas increíbles que sólo pueden considerarse como un milagro. Otra vez lo volverá a hacer pero debes confiar en él y poner todas tus inquietudes a sus pies. Pronto llegará la respuesta que estás esperando o incluso algo mucho mejor. Ya verás.

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La palabra de hoy 23 de noviembre de 2009

¡Tiembla, oh tierra, ante el Señor,
tiembla ante el Dios de Jacob!
¡Él convirtió la roca en un estanque,
el pedernal en manantiales de agua!

Salmos 114:7-8

El dueño de la creación ejerce su majestad sobre la naturaleza. Algunas veces lo hace soplando una suave brisa, otras con la furia de los elementos y la consecuente destrucción. No hay nada en el universo que se pueda oponer a sus designios y a su santa voluntad. Él convierte los desiertos en manantiales y las muchas aguas en sequedales. Lo imposible se torna en lo posible y la desesperación la convierte en esperanza.

¿Por qué, pues, nos cuesta tanto creer que para él no hay nada imposible? ¿Por qué la duda nos asalta y nos paraliza?

La misma fuerza y poder que él usa para gobernar a la naturaleza  y aún más está disponible para darte una solución a cualquier problema que tengas por difícil que éste luzca. ¿Has visto la energía con que tiembla la tierra y la destrucción que causan las fuerzas telúricas? ¿Has experimentado la furia del huracán y la violencia de su paso? Piensas que tu problema necesita más poder para poder ser resuelto? Sólo necesitas llevar tus situaciones a Dios y él se encargará de todo. Descansa en él.

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La palabra de hoy 22 de noviembre de 2009

Oh Dios, alabanza mía,
no guardes silencio.
Pues gente impía y mentirosa
ha declarado en mi contra,
y con lengua engañosa me difaman;
con expresiones de odio me acosan,
y sin razón alguna me atacan.

Salmos 109:1-3

Una de las cosas más desagradables que le puede ocurrir a una persona es cuando uno es atacado con mentiras y difamaciones. Tratamos de defendernos como mejor podemos pero la dura realidad es que no tenemos éxito. La frustración se transforma en rabia y la rabia en desesperación. Nos da la impresión de que no hay manera de que la justicia se haga presente y ésto nos hace aún más susceptibles.

Esta desagradable situación se da muy a menudo entre nosotros, aún entre los hijos de Dios.

Pero no debemos olvidar que Dios está interesado en cada aspecto de nuestra vida, incluso en los aspectos más insignificantes y él trabajará con nuestras circunstancias para que no seamos presa de este tipo de ataque y en todo caso para que podamos ser fuertes y resistir cuando seamos objeto de las asechanzas del enemigo, que nunca faltarán. Acude a Dios con tus frustraciones y todas aquellas cosas que representen un obstáculo para tu desarrollo espiritual. Él trabajará contigo y te perfeccionará.

 

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La palabra de hoy 21 de noviembre de 2009

Moisés y Aarón se contaban entre sus sacerdotes,
y Samuel, entre los que invocaron su nombre.
Invocaron al Señor, y él les respondió;
les habló desde la columna de nube.

Cumplieron con sus estatutos,
con los decretos que él les entregó.
Salmos 99:6-7

La característica que distingue a los verdaderos hombres de Dios y los separa de lo común y lo corriente es la obediencia a Dios. A muchos de ellos les tocó realizar acciones que se reñían con las buenas costumbres y con los preceptos de limpieza y santidad, tal como es el caso de Isaías, que le tocó andar desnudo y descalzo;  Ezequiel, que le tocó cocinar sus alimentos sobre una hoguera de excremento vacuno y Oseas, que le tocó casarse con una prostituta. A Abraham, el padre de la fe, se le exigió sacrificar a su propio hijo. A todos, sin excepción, se les requirió llevar a cabo actos para los cuales se necesitaba tener una extraordinaria dosis de valor e integridad.

¿Y a ti que te ha tocado llevar a cabo para cumplir con lo ordenado por Dios?

Estoy seguro que no ha de ser algo mucho más especial que lo que Dios les exigió a estos grandes héroes de la fe. Aún así nos encontramos paralizados por una especie de terror o ignorancia que no nos permite poner en práctica lo que Dios nos ha estipulado. ¿Quieres ser un héroe de la fe? Pues hay que creer pero también hay que obedecer. De lo contrario nunca lograremos superar el cómodo nivel de la mediocridad. ¡Manos a la obra!

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La palabra de hoy 20 de noviembre de 2009

Vengan, cantemos con júbilo al Señor;
aclamemos a la roca de nuestra salvación.
Lleguemos ante él con acción de gracias,
aclamémoslo con cánticos.

Salmos 95:1-2

La vida del hijo de Dios que está en buena relación con su Padre es una vida gozo y paz. No puede ser de otra manera puesto que el hijo de Dios ha de  estar siempre sumamente agradecido con Dios por todos los beneficios que ha recibido, recibe y recibirá de la mano de su amoroso Padre.

Esta dicha y esta tranquilidad pueden ser perturbadas por una interrupción en la comunicación que normal y permanemente debemos mantener con nuestro Creador.

Así que si no estamos disfrutando en este momento del gozo y la paz que nuestro Padre nos infunde, debemos revisar en que condición se haya nuestra relación con él. ¿Hay algo que estamos tratando de ocultar o de ignorar? Recuerda que nada podemos ocultarle a él puesto que él todo lo sabe. Alegrémonos y agradezcámosle que nos ha concedido el privilegio de ser sus hijos.

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La palabra de hoy 19 de noviembre de 2009

Arrasas a los mortales. Son como un sueño.
Nacen por la mañana, como la hierba
que al amanecer brota lozana
y por la noche ya está marchita y seca.
Salmos 90:5-6

Uno de los principios más importantes que debemos conocer para tener éxito en la vida es precisamente aquel al cual menos atención prestamos. Este principio establece que toda la creación depende de Dios para subsistir. Nada de lo que existe, visible o invisible, puede continuar existiendo si Dios no le concede fuerza, energía o vida. Sin el apoyo de Dios las galaxias desaparecerían, las nebulosas se desvanecerían, las estrellas colapsarían, los planetas se desintegrarían, la vida perecería y nada de lo que ahora es, existiría más.

La creación lo sabe y por eso alaba a Dios. Nosotros los humanos, que nos ufanamos de tener todo el conocimiento y de haber logrado grandes avances científicos, somos unos perfectos ignorantes con relación a este maravilloso principio.

La principal razón de este desconocimiento reside en nuestra naturaleza pecaminosa. El orgullo que nos domina, nos hace pensar que somos autosuficientes y que el único mecanismo que operó para llegar a este nivel de “evolución” fue el azar ayudado por increíbles y especulativas extensiones de tiempo. La realidad es que somos seres sumamente frágiles que podemos perecer si alguno de los delicados procesos fisiológicos que nos sostienen deja de funcionar y ésto depende totalmente de la voluntad de Dios.

Entendamos de una vez por toda nuestra posición delante de Dios y reconozcamos su majestad, su poder y su inmensidad frente a nuestra limitada y frágil existencia. Aceptemos nuestra total dependencia de él y podremos avanzar aceleradamante a la madurez espiritual.

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La palabra de hoy 18 de noviembre de 2009

Dichosos los que saben aclamarte, Señor,
y caminan a la luz de tu presencia;
los que todo el día se alegran en tu nombre
y se regocijan en tu justicia.
Porque tú eres su gloria y su poder;
por tu buena voluntad aumentas nuestra fuerza.
Tú, Señor, eres nuestro escudo;
tú, Santo de Israel, eres nuestro rey.
Salmos 89:15-18

La dicha está reservada para los hijos de Dios. Y esto es así por muchas razones. Las dos razones principales son el amor y la justicia. El amor, porque nos sentimos verdaderamente amados y protegidos por Dios. Recibimos de su mano toda bendición y beneficio. La justicia, porque es es el anhelo de todo ser humano a pesar de lo difícil que es alcanzarla. En Dios tenemos acceso a esos dos grandes ideales y en él dejan de ser ideales para convertirse en realidad.

No existe nada en este mundo o en el venidero que sea superior a estar en la presencia de Dios. Este es el propósito de todo ser humano, ver cara a cara a nuestro Creador y gozarnos eternamente en su gloria.

Si deseas tener acceso al amor y a la justicia, busca a Dios pues sólo en él los podrás hallar. nadie podrá satisfacer los anhelos de tu alma como lo hace Dios. Búscalo a él y siempre lo encontrarás. Nunca serás defraudado.

 

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