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La palabra de hoy 25 de noviembre de 2009

Haz bien, Señor, a los que son buenos,
a los de recto corazón.
Pero a los que van por caminos torcidos
deséchalos, Señor, junto con los malhechores.
¡Que haya paz en Israel!

Salmos 125:4-5

Nuestro Padre celestial ha establecido un recto sendero para que nosotros andemos por él sin riesgo de tropezar y caer. Tan pronto nos desviamos de ese protegido sendero comenzamos a tener toda clase de dificultades, obstáculos y tropiezos. Para comenzar, algo que debe ser muy obvio: cuando nos salimos del camino ya no hay camino por el cual transitar. Allí es cuando nos vemos envueltos en los más complicados problemas y la posibilidad de escapar de ellos por nuestros propios medios es nula por cuanto ni siquiera sabemos como regresar al camino recto.

¿Te sientes en este momento como que no hay un trayecto claro que seguir? ¿Se han extraviado tus pasos y no sabes como regresar al camino?

Recuerda que el Señor Jesús dijo que él es el camino y la verdad y la vida. Detente por un momento en tu extraviado andar y escucha la dulce voz del Maestro que amorosamente te llama a que regreses a su lado. Mientra sigas en dirección hacia su hermosa voz y tendrás la seguridad del retorno al cálido refugio. Déjate guiar por él y todo te saldrá bien. Sólo en él hallarás la seguridad y la protección que necesitas para transitar estos tiempos malos.

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La palabra de hoy 18 de noviembre de 2009

Dichosos los que saben aclamarte, Señor,
y caminan a la luz de tu presencia;
los que todo el día se alegran en tu nombre
y se regocijan en tu justicia.
Porque tú eres su gloria y su poder;
por tu buena voluntad aumentas nuestra fuerza.
Tú, Señor, eres nuestro escudo;
tú, Santo de Israel, eres nuestro rey.
Salmos 89:15-18

La dicha está reservada para los hijos de Dios. Y esto es así por muchas razones. Las dos razones principales son el amor y la justicia. El amor, porque nos sentimos verdaderamente amados y protegidos por Dios. Recibimos de su mano toda bendición y beneficio. La justicia, porque es es el anhelo de todo ser humano a pesar de lo difícil que es alcanzarla. En Dios tenemos acceso a esos dos grandes ideales y en él dejan de ser ideales para convertirse en realidad.

No existe nada en este mundo o en el venidero que sea superior a estar en la presencia de Dios. Este es el propósito de todo ser humano, ver cara a cara a nuestro Creador y gozarnos eternamente en su gloria.

Si deseas tener acceso al amor y a la justicia, busca a Dios pues sólo en él los podrás hallar. nadie podrá satisfacer los anhelos de tu alma como lo hace Dios. Búscalo a él y siempre lo encontrarás. Nunca serás defraudado.

 

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La palabra de hoy 7 de octubre de 2009

horsebridle

El Señor dice:
«Yo te instruiré,
yo te mostraré el camino que debes seguir;
yo te daré consejos y velaré por ti.
No seas como el mulo o el caballo,
que no tienen discernimiento,
y cuyo brío hay que domar con brida y freno,
para acercarlos a ti.»

Salmos 32:8-9

Entre las muchas promesas que Dios nos ha concedido está la de señalarnos siempre cual es el mejor camino que debemos andar para lograr nuestros objetivos en la vida. Él ha establecido un sendero de justicia donde nuestros pasos nunca tropezarán.  Es un camino especial que nos llevará a felíz destino siempre y cuando no nos desviemos de él. Esa dirección certera y oportuna nunca nos faltará. Siempre estará a nuestra disposición para cuidarnos del peligro y guiarnos en justicia.

Si esta guía y dirección está disponible ¿Cómo es que tantas personas se desvían del camino recto?

Aquí, la palabra de Dios nos indica que quienes no escuchan la dulce voz de Dios para seguir sus pasos son como las bestias de carga que hay que tratarlas duramente para que obedezcan y cuya tozudez y terquedad es proverbial. ¿Cómo está tu andar con Dios? ¿Requieres freno y brida o te dejas conducir mansamente a reposar en delicados pastos y abundantes aguas? Dios tiene un propósito para ti. ¿Sintonizarás tu andar con el de él o por el contrario tendrás que ser conducido por la fuerza para que se cumpla su propósito en tu vida? De ti depende.

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La palabra de hoy 4 de septiembre de 2009

oracion

Sé tú mi defensor,
pues tus ojos ven lo que es justo.
Tú escudriñas mi corazón,
tú me examinas por las noches;
¡ponme, pues, a prueba,
que no hallarás en mí maldad alguna!
¡No pasarán por mis labios
palabras como las de otra gente,
pues yo cumplo con tu palabra!
Del camino de la violencia
he apartado mis pasos;
mis pies están firmes en tus sendas.
Salmos 17:2-5

Siempre es recomendable que revisemos nuestras actutudes y nuestros comportamientos para asegurarnos de que los problemas y dificultades que estamos atravesando no se originan en nuestros propios errores y pecados. Esos problemas y dificultades no necesariamente provienen de nuestras acciones pero siempre es bueno descartar esa posibilidad. Por otra parte, nuestra relación con Dios será mas efectiva si no llevamos pecado en nuestras vidas.

Por eso debemos imitar al salmista David y clamar a Dios con la seguridad de que nuestros pecados no están interfiriendo con la relación entre Dios y nosotros.

Sólo así podemos asegurarnos de que vamos por el camino correcto y de que tendremos el apoyo del Señor en todo momento, incluso en esos tramos que nos parecen tan dolorosos y preocupantes. Busca siempre la presencia de Dios y no te dejes abrumar por las pruebas. Ellas tienen un propósito en tu vida y harán que tú madures  en tu relación con Dios.

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La palabra de hoy 31 de agosto de 2009

quicksand

Postrado estoy en el polvo;
dame vida conforme a tu palabra.
Tú me respondiste cuando te hablé de mis caminos.
¡Enséñame tus decretos!
Salmos 119:25-26

Entre las primeras cosas que tenemos que reconocer cuando nos encontramos agobiados por las pruebas es que el único que nos puede resolver nuestra situación es Dios. Si tenemos alguna duda al respecto estaremos seriamente comprometidos porque ¿Cómo pediremos ayuda a alguien de quien no estamos seguros que nos pueda ayudar? Es necesario que cuando nos acerquemos a Dios lo hagamos con fe, con la seguridad y la convicción de que él realmente es el único que puede sacarnos del apuro en que estamos metidos.

Sus promesas son firmes y confiables y cuando las leemos en su palabra y nos apoyamos en ellas, nuestra fe se refuerza y podemos entender cuan poderoso es Dios y cuan insignificante es nuestro problema delante de él.

Busquemos, pues, de su protección y de su salvación y pronto veremos como nuestros problemas se desvanecen y ya no son motivo de preocupación. Dios tiene algo maravilloso para ti, pero no podrás recibirlo hasta que estés dispuesto a aceptarlo por medio de la fe. Busca a Dios y lo hallarás. Él está esperando por ti, No tardes más.

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La palabra de hoy 24 de agosto de 2009

De angustia se me derrite el alma:
susténtame conforme a tu palabra.
Manténme alejado de caminos torcidos;
concédeme las bondades de tu ley.
Salmos 119:28-29

Las emociones son, de acuerdo con la definición del DRAE, alteraciones del ánimo intensas y pasajeras, agradables o penosas, que van acompañadas de cierta conmoción somática. En algunos casos pueden ser tan fuertes que somos incapaces de controlarnos y las emociones se apoderan del control de nuestro ser. Las emociones negativas son particularmente peligrosas porque dejan profundo daño en nuestra psiquis. Por eso el salmista dice que de tanta angustia que sufre se le ha derretido el alma. El salmista sabe que aún en esta triste condición hay esperanza. Por eso invoca la palabra de Dios para que lo sustente.

Nosotros también necesitamos invocar la palabra de Dios para que nos sutente en medio de las adversidades, para que cuando ya las fuerzas propias nos fallen y sintamos que todo está perdido, podamos remontar la cuesta con energías renovadas. Sólo la firme dirección de Dios nos mantendrá centrados en el sendero de la justicia para que no nos desviemos hacia caminos torcidos. Afiánzate en la palabra de Dios y siempre andarás por la senda correcta.

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La palabra de hoy 14 de agosto de 2009

sanctified

Dios nos tenga compasión y nos bendiga;
Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros,
Selah
para que se conozcan en la tierra sus caminos,
y entre todas las naciones su salvación.
Que te alaben, oh Dios, los pueblos;
que todos los pueblos te alaben.

Salmos 67:1-3

En esos momentos en que nos encontremos en lo más profundo de nuestras aflicciones e intentemos elevar una petición de liberación a Dios debemos recordar la razón de nuestra existencia en este mundo. Estamos aquí no para pasarla bien, si bien Dios realmente quiere que eso nos suceda todas las veces que sea posible. Estamos aquí para cumplir con un grandioso propósito de proclamar las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Cuando ya Dios nos haya liberado, no nos olvidemos que ahora que ya no estamos bajo el yugo de la opresión, tenemos toda la libertad a nuestra disposición para llevar a acabo el propósito para el cual vinimos al mundo.

Dios quiera que tu oración pidiendo ayuda incluya la razón por la cual deseas estar libre de la opresión. La respuesta llegará más rápido si las razones son las más adecuadas, y no hay nada más adecuado que anunciar el evangelio de nuestro Señor y Dios Jesucristo el Salvador. Venga tu reino…

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La palabra de hoy 6 de agosto de 2009

Biblia

Guíame, Señor, por tu camino;
dirígeme por la senda de rectitud,
por causa de los que me acechan.
No me entregues al capricho de mis adversarios,
pues contra mí se levantan falsos testigos
que respiran violencia.
Salmos 27:11-12

Cuando aceptamos el señorío de Dios sobre nuestras vidas, nuestro caminar debemos hacerlo exclusivamente por el sendero que él nos indica. Desviarnos de ese buen camino establecido por Dios desde antes de la creación del mundo lo único que nos trae es problemas. Cuando nos salimos de la senda de rectitud nos exponemos a los ataques indiscriminados del enemigo y no contamos con la presencia de nuestro pastor y guía para que nos defienda.

El enemigo utilizará toda estratagema posible para hacernos caer y para hacernos daño.

No nos desviemos pues de la presencia de Dios en ningún momento. Escuchemos su dulce voz que nos dice por donde debemos pisar y nunca nos soltemos de su fuerte mano que es muy poderosa para protegernos de cualquier peligro y salvarnos de cualquier caída.

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La palabra de hoy 25 de julio de 2009

StreamPeaceful1

He visto sus caminos, pero lo sanaré;
lo guiaré y lo colmaré de consuelo.
Y a los que lloran por él
les haré proclamar esta alabanza:
¡Paz a los que están lejos,
y paz a los que están cerca!
Yo los sanaré —dice el Señor—,

Isaías 57:18-19

La misericordia de Dios es algo maravilloso. La justicia de Dios dice que somos culpables y la misericordia de Dios intercede por nosotros, por los méritos de Cristo en la cruz, para perdonarnos el precio que nosotros debíamos pagar por nuestras iniquidades. Dios en su infinito amor sólo desea lo mejor para nosotros. Por lo tanto él no desea nuestra condenación.

Dios está al tanto de todo lo que oculta nuestro corazón. Todas aquellas cosas de las cuales nos avergonzamos, él las conoce y está dispuesto a perdonarnos si nos acercamos a él con espíritus quebrantados.

Lllevemos a Dios nuestras faltas. Arrepíntamonos de ellas y busquemos el perdón de Dios. El nos perdonará y nos sanará. Él nos dará la paz que tanto ansiamos. Nuestros labios pronunciarán alabanzas que desearán la paz para todos

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La palabra de hoy 21 de julio de 2009

Justice-Lifts-the-Nations

Author: Paul Robert

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos.
Dio a conocer sus caminos a Moisés;
reveló sus obras al pueblo de Israel.

Salmos 103:6-7

Aunque la gran mayoría de los seres humanos no son justos, casi todos claman por justicia. La raza humana paradójicamente exhibe estos dos comportamientos contradictorios. Como expresó el gran apologista C.S. Lewis en su obra “Mero Cristianismo”, la raza humana está obsesionada por la idea de una clase de comportamiento que debería practicar, lo que podríamos llamar juego limpio, o decencia, o moralidad, o la ley de la naturaleza humana. Por otra parte casi nunca practica este deseado comportamiento.

Lo importante es que cuando clamemos por justicia, nuestras oraciones estarán llegando a oídos receptivos que desean que la justicia impere y que harán lo posible y lo imposible para que esto sea una realidad.

Por eso podemos vivir confiados y reposados, sabiendo que nuestro Padre celestial nos estará escuchando y nos dará lo que sea correcto y justo. ¡Sólo a él sea la gloria!

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