Entradas etiquetadas compasión

La palabra de hoy 27 de noviembre de 2009

Tu nombre, Señor, es eterno;
tu renombre, por todas las generaciones.
Ciertamente el Señor juzgará a su pueblo,
y de sus siervos tendrá compasión.

Salmos 135:13-14

Una buena razón por la cual podemos confiar plenamente en Dios para que se encargue de dirigir nuestra vida es que Dios ha demostrado fehacientemente su poder y su capacidad para resolver cualquier asunto por difícil que éste parezca. Dios ha sido bueno no sólo con nosotros sino con muchísima gente a través de los siglos y en todo lugar. Son muchos los testimonios y además su palabra demuestra como Dios trata y cuida a su pueblo.

No somos los únicos que estamos enfrentando problemas y tampoco somos los únicos a quienes Dios ha ayudado a resolver sus dificultades en el momento más oportuno. Dios posee todos los elementos necesarios para convertir tu afán en una bendición.

Acude pues en este mismo instante a buscar del amor de aquél que dió su vida por nosotros y recibe de él la bendición que tanto ansías. Tus reveses se convertirán en victorias y tu llanto en un cántico de alabanza. El poder de Dios hará ésto en tu vida y poidrás compartirlo con otros. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Comentarios (2)

La palabra de hoy 23 de septiembre de 2009

angel_falls_bg

Gloriosas y majestuosas son sus obras;
su justicia permanece para siempre.
Ha hecho memorables sus maravillas.
¡El Señor es clemente y compasivo!
Salmos 11:3-4

Hay algo de lo que todos nosotros que nos consideramos hijos de Dios podemos dar testimonio, Dios es fiel y siempre ha estado a nuestro lado. Todo lo que él hace es perfecto y las cosas que nos parecen que están mal con la creación están así por culpa del pecado de la raza humana. Quienes no conocen a Dios viven reclamándole por cosas como la pobreza, la guerra y las enfermedades sin darse cuenta de que somos nosotros lo seres humanos quienes hemos generado todas esas calamidades.

Nosotros que hemos sido salvados por la obra maravillosa de Cristo en la cruz, por el contrario, podemos unir nuestras voces a las del salmista para decir ¡gloriosas y majestuosas son sus obras!

Recuerda esto siempre que sientas que tus fierzas no dan para más y que todo parece perdido. Recuerda que Dios ha sido fiel y él no cambia por lo que seguirá siendo fiel en el futuro. Su justicia y su misericordia son incomparables. Su gran amos nos cubre por siempre y para siempre. No hay nada por lo que debamos quejarnos o reprocharle. Él siempre ha hecho todas las cosas perfectas y así las seguirá haciendo por lo que podemos confiar y descansar en él. ¡A él sea toda la gloria!

Comentarios (1)

La palabra de hoy 16 de septiembre de 2009

fallen leaf

Sin embargo, él les tuvo compasión;
les perdonó su maldad y no los destruyó.
Una y otra vez contuvo su enojo,
y no se dejó llevar del todo por la ira.
Se acordó de que eran simples mortales,
un efímero suspiro que jamás regresa.
Salmos 78:38-39

Cuando estemos atravesando una dificultad y el sufrimeinto se convierta en una carga muy pesada para nosotros, debemos recordar que la gran mayoría de las veces las situaciones que nos toca enfrentar son producto de nuestros propios errores. Tomamos decisiones sin consultar con Dios y nos dejamos llevar por las emociones y los sentimientos sin considerar si lo que estamos haciendo le agrada o no a Dios.

Siempre podremos apelar a la profunda e infinita compasión de Dios via los méritos alcanzados por nuestro Señor Jesucristo en el Monte Calvario; pero podremos ahorrarnos también mucho sufrimiento si hacemos las cosas bien desde el principio y no nos desviamos del sendero que Dios ha establecido para nosotros.

Recuerda que nuestra existencia es un efímero suspiro que jamás regresa y aprovecha todo momento de tu existencia para estar en sintonía con Dios y gozar de su profundo amor.

Comentarios (2)

La palabra de hoy 14 de agosto de 2009

sanctified

Dios nos tenga compasión y nos bendiga;
Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros,
Selah
para que se conozcan en la tierra sus caminos,
y entre todas las naciones su salvación.
Que te alaben, oh Dios, los pueblos;
que todos los pueblos te alaben.

Salmos 67:1-3

En esos momentos en que nos encontremos en lo más profundo de nuestras aflicciones e intentemos elevar una petición de liberación a Dios debemos recordar la razón de nuestra existencia en este mundo. Estamos aquí no para pasarla bien, si bien Dios realmente quiere que eso nos suceda todas las veces que sea posible. Estamos aquí para cumplir con un grandioso propósito de proclamar las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Cuando ya Dios nos haya liberado, no nos olvidemos que ahora que ya no estamos bajo el yugo de la opresión, tenemos toda la libertad a nuestra disposición para llevar a acabo el propósito para el cual vinimos al mundo.

Dios quiera que tu oración pidiendo ayuda incluya la razón por la cual deseas estar libre de la opresión. La respuesta llegará más rápido si las razones son las más adecuadas, y no hay nada más adecuado que anunciar el evangelio de nuestro Señor y Dios Jesucristo el Salvador. Venga tu reino…

Comentarios (1)

La palabra de hoy 9 de agosto de 2009

42-15655456

Yo he dicho:
«Señor, compadécete de mí;
sáname, pues contra ti he pecado.»
Con saña dicen de mí mis enemigos:
«¿Cuándo se morirá?
¿Cuándo pasará al olvido?»
Si vienen a verme, no son sinceros;
recogen calumnias y salen a contarlas.
Salmos 41:4-6

Hay ocasiones en que nuestras enfermedades son producto del pecado en nuestras vidas. En estos casos Dios utiliza la enfermedad para captar nuestra atención y para que nos demos cuenta que debemos cambiar de actitud y de comportamiento. Por supuesto que no toda enfermedad es producto de pecado o de espíritus malignos. Estas cosas debemos enfrentarlas pidiéndole al Señor que nos dé el discernimiento necesario para conocer las razones reales de nuestras dolencias.

Por supuesto que nuestros enemigos aprovecharán toda oportunidad que esté a su alcance para tratar de destruirnos y desacreditarnos. Se harán pasar por amigos nuestros cuando en realidad nos odian intensamente. De nuevo es necesario una buena dosis de discernimiento para entender de donde vienen los ataques. En todo caso, Dios está atento para escuchar nuestro clamor y nuestro llanto pidiendo ayuda. Él nos salvará y nos defenderá de cualquier ataque y malintención de nuestros adversarios. No temas, estamos bien protegidos. 

Dejar un comentario

La palabra de hoy 23 de julio de 2009

Lauterbrunnen

Para los justos la luz brilla en las tinieblas.
¡Dios es clemente, compasivo y justo!

Salmos 112:4

De vez en cuando nos toca atravesar oscuros y terroríficos valles en los que no podemos ubicar bien nuestros pasos y por lo tanto tropezamos a cada momento sin poder evitarlo. Es posible que tú estés en este mismo momento atravesando uno de estos oscuros pasadizos y tu alma se encuentre llena de angustia porque no puedes ver una luz que te indique que la salidad ya está cercana.

Es momento de detenerte y recordar este precioso pasaje del Salmo 112 que nos promete que la luz brillará en las tinieblas y éstas se alejarán para dejarte ver claramente el sendero por donde pisas.

Dios te ama y no te dejará solo en estas angustiosas horas de densa oscuridad. Por el contrario, él enviará su luz poderosa para despejar cualquier intento del enemigo de hacer que tus pies tropiecen. Confía en Dios y su luz brillará radiantemente en tu vida.

Comentarios (2)

La palabra de hoy 21 de junio de 2009

Rain_Before_Dawn-4

Pero tú, Señor, reinas eternamente;
tu nombre perdura por todas las generaciones.
Te levantarás y tendrás piedad de Sión,
pues ya es tiempo de que la compadezcas.
¡Ha llegado el momento señalado!
Tus siervos sienten cariño por sus ruinas;
los mueven a compasión sus escombros.
Salmos 102:12-14

A veces nos parece que Dios se tarda un poco más de lo que nosotros podemos aguantar y entramos en pánico y desesperación. Tomamos decisiones a la ligera y muchas veces hacemos que la situación que nos ha tocado atravesar se vuelva peor de lo que estaba. Queriendo mejorar las cosas terminamos dejando el asunto peor de lo que lo teníamos.

A veces, finalmente entendemos que con nuestras propias fuerzas no vamos a llegar a ninguna parte y decidimos en ese momento acordarnos de Dios. De repente, como una tenue luz que comienza a  aparecer frente a nuestros ojos, notamos que delante de nosotros hay un final del túnel que estamos recorriendo.

Esa luz se va agrandando y de repente nos damos cuenta de que la solución que estábamos esperando la tiene solamente Dios. Acudimos a él y pronto observamos como todas las piezas comienzan a caer en su lugar como cuando estamos armando un rompecabezas. Al final nos regocijamos con la perfecta solución que Dios ha traído a nuestras vidas. Para la próxima oportunidad ahorrémonos pasos desagradables y acudamos prontamente a quien tiene la verdadera solución para todos nuestros problemas. Acudamos sin tardar a Dios Todopoderoso.

Comentarios (1)

La palabra de hoy 12 de mayo de 2009

goodsheperd

Ten compasión de mí, oh Dios;
ten compasión de mí, que en ti confío.
A la sombra de tus alas me refugiaré,
hasta que haya pasado el peligro.
Salmos 57:1

Cuando nuestra vida pende de un hilo y nuestros enemigos están muy próximos a alcanzarnos en la persecución podemos acudir a quien tiene la capacidad y el poder para “cubrirnos con sus alas”. En él podemos poner nuestra confianza y basados en esa confianza podemos invocar su compasión.

David, cuando aún no era rey y estaba siendo perseguido por el rey Saúl, le tocó esconderse en una cueva donde estaba atrapado y sin salida. La compasión de Dios por su siervo David le permitió al futuro rey salvar su vida y posteriormente hacerse con el poder y el reino.

Estas palabras susurradas por David en medio de la tribulación fueron una oración efectiva ya que Dios le concedió el motivo de su petición. Nosotros también podemos repetir las palabras de David o algo similar, eso sí, con la confianza puesta sólo en Dios. Su poder nos protegerá y nos salvará la vida sin importar cuan difícil sea la situación que estamos enfrentando.

Comentarios (1)

La palabra de hoy 24 de abril de 2009

42-17251068

El Señor es compasivo y justo;
nuestro Dios es todo ternura. 
El Señor protege a la gente sencilla;
estaba yo muy débil, y él me salvó. 
¡Ya puedes, alma mía, estar tranquila,
que el Señor ha sido bueno contigo!

Salmo 116:5-7

A nosotros los humanos ns cuesta mucho entender como se puede ser compasivo y justo al mismo tiempo. Cuando se es compasivo, se lo es a expensas de la justicia y donde se aplica la justicia no hay lugar para la compasión.

Pero Dios puede hacerlo porque para él nada es imposible y nosotros recibimos los beneficios de que esta aparente paradoja tenga lugar. Si Dios fuera sólo justicia hace mucho tiempo que hubiésemos sido destruidos por causa de nuestras imperfecciones y debilidades.

La misericordia de Dios nos ha permitido que mediante la justicia del pago de la culpa por medio del sacrificio de Cristo en la cruz, a nosotros se nos conceda el perdón y la salvación.

Ésto se constituye en motivo de tranquilidad y confianza para nosotros quienes ahora nos apoyamos en la justicia y la compasión de Dios para llevar adelante nuestras vidas con éxito y rumbo cierto.

¡Sólo a Dios sea la gloria!

Comentarios (1)

La palabra de hoy 15 de abril de 2009

raging

No dejes que me arrastre la corriente;
no permitas que me trague el abismo,
ni que el foso cierre sus fauces sobre mí. 
Respóndeme, Señor, por tu bondad y tu amor;
por tu gran compasión, vuélvete a mí.
Salmos 69 15-16

Una muy buena descripción de lo que sentimos cuando estamos siendo sometidos a la presión de la prueba y a la dificultad es la que hace el rey David en este salmo. A veces las pruebas resultan ser de tal intensidad que nos sentimos como si nos estuviera arrastrando la corriente de un río muy caudaloso o como si estuviésemos siendo succionados por el vórtice de un gran remolino o como si nos encontrásemos en una cueva que se está derrumbando sobre nosotros y de ninguna de las tres situaciones podemos escapar con vida.

Cualquiera de esas tres situaciones son horroríficas y capaces de hacer  desaparecer la esperanza aún de los más experimentados hijos de Dios.

Por supuesto que no tenemos que ir muy lejos para hallar la solución a una situación similar a la que se está planteando en el texto del salmista. La respuesta es muy sencilla y eficaz. La respuesta a ésta y a cualquier otra situación es la oración. Sólo necesitamos elevar nuestra mirada y nuestras súplicas a nuestro Padre celestial en el nombre de nuestro glorioso Salvador y el gran amor de Dios se encargará de resolver todo problema u obstáculo que se presente en nuestro camino por horrorífico que éste parezca.

Ya sabes a quien acudir. ¿Qué esperas?

Comentarios (2)

Entradas más antiguas »