Entradas etiquetadas eternidad
Noviembre 26, 2009 a 5:36 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado certeza, compasión, eternidad, generaciones, juicio, nombres de Dios, pueblo, renombre, Salmo 135, Señor, siervos

Tu nombre, Señor, es eterno;
tu renombre, por todas las generaciones.
Ciertamente el Señor juzgará a su pueblo,
y de sus siervos tendrá compasión.
Salmos 135:13-14
Una buena razón por la cual podemos confiar plenamente en Dios para que se encargue de dirigir nuestra vida es que Dios ha demostrado fehacientemente su poder y su capacidad para resolver cualquier asunto por difícil que éste parezca. Dios ha sido bueno no sólo con nosotros sino con muchísima gente a través de los siglos y en todo lugar. Son muchos los testimonios y además su palabra demuestra como Dios trata y cuida a su pueblo.
No somos los únicos que estamos enfrentando problemas y tampoco somos los únicos a quienes Dios ha ayudado a resolver sus dificultades en el momento más oportuno. Dios posee todos los elementos necesarios para convertir tu afán en una bendición.
Acude pues en este mismo instante a buscar del amor de aquél que dió su vida por nosotros y recibe de él la bendición que tanto ansías. Tus reveses se convertirán en victorias y tu llanto en un cántico de alabanza. El poder de Dios hará ésto en tu vida y poidrás compartirlo con otros. ¡Sólo a Dios sea la gloria!
Permalink
Noviembre 23, 2009 a 7:00 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado agradecimiento, bueno, Dios, eternidad, exaltación, gran amor de Dios, Salmo 118

Tú eres mi Dios, por eso te doy gracias;
tú eres mi Dios, por eso te exalto.
Den gracias al Señor, porque él es bueno;
su gran amor perdura para siempre.
Salmos 118:28-29
Cada vez que nos encontremos en medio de la adversidad y las dificultades haremos bien en recordar que Dios ha hecho grandes cosas por nosotros. Usualmente tendemos a concentrarnos y enfocarnos en el problema que tenemos por delante y eso consume todas nuestras energías hasta el punto que en muy corto tiempo nos encontramos agotados. La duda nos asalta, las preocupaciones nos rodean, el temor nos ataca y sin darnos cuenta caemos en la desesperación.
Mas cuando recordamos como Dios nos ha librado de problemas mucho más grandes y complejos, la esperanza renace en nuestra alma y en nuestra mente y muy pronto comenzamos a disfrutar de la paz que sólo Dios sabe dar.
¿Estás enfrentando en este momento un grave problema que parece no tener solución? ¿Estás desesperado porque hasta ahora no encuentras nadie que te ayude a resolver tu situación? Recuerda que Dios ha sido bueno contigo en muchas oportunidades y que ha hecho por ti cosas increíbles que sólo pueden considerarse como un milagro. Otra vez lo volverá a hacer pero debes confiar en él y poner todas tus inquietudes a sus pies. Pronto llegará la respuesta que estás esperando o incluso algo mucho mejor. Ya verás.
Permalink
Noviembre 13, 2009 a 7:42 am
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado aceptación, alas, anhelo, casa de Dios, eternidad, heredad, honra, refugio, Salmo 61, votos

Anhelo habitar en tu casa para siempre
y refugiarme debajo de tus alas. Selah
Tú, oh Dios, has aceptado mis votos
y me has dado la heredad de quienes te honran.
Salmos 61:4-5
¿A quién no le gustaría estar todo el tiempo tranquilo y en paz, sabiendo que está protegido y que ningún mal podrá acaecerle? Este es uno de los anhelos básicos del ser humano. A diferencia de otros seres vivientes, nuestros cuerpos no poseen corazas, gruesos cueros, espinas, glándulas secretoras de sustancias tóxicas, garras, picos, dentaduras afiladas, escamas, etc. que nos protejan de nuestro entorno y de quienes nos rodean. Somos seres absolutamente indefensos y la única cosa con que contamos para protegernos es nuestro intelecto. Y así vamos desarrollando esa única cosa que sentimos que nos puede proteger y nos olvidamos de que nuestro Creador nos puede defender absolutamente mejor que lo que podamos hacer nosotros mismos por nuestros propios medios.
Cuando nos damos cuenta, finalmente, de que sólo en Dios tenemos toda la protección que necesitamos es cuando esa protección se hace efectiva en nuestra vida.
Busca pues refugiarte bajo las alas de tu Creador y Señor. Él sabrá prodigarte toda defensa y protección que te haga falta contra cualquier clase de ataque o peligro que se presente. Depende exclusivamente de él y siempre estarás seguro. Estar en la presencia de Dios es lo más maravilloso que puede suceder en tu vida.
Permalink
Octubre 27, 2009 a 7:03 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado desierto, eternidad, gran amor de Dios, guía, pueblo, Salmo 136

Al que guió a su pueblo por el desierto; su gran amor perdura para siempre.
Salmos 136:16
Al igual que el pueblo de Israel tuvo que atravesar un desierto por un largo tiempo después de que fue liberado de la esclavitud a la cual lo había sometido el Faraón de Egipto, a nosotros también nos toca recorrer nuestro propio desierto. El desierto es aprendizaje y la duración del mismo dependerá de nuestra capacidad de aprendizaje. Si aprendemos rápido, saldremos pronto de él. Si nos cuesta mucho aprender entonces nos tardaremos más. Este aprendizaje va intimamente ligado a la obediencia. Si somos obedientes, aprenderemos rápidamente. Si por el contrario, nos dedicamos a ignorar voluntariamente los preceptos que ha establecido Dios para nuestra vida, entonces el aprendizaje será lento y tedioso.
¿Estás siguiendo la sabia dirección de Dios para tu vida?
Recuerda la experiencia del pueblo de Israel que se tardó cuarenta años para alcanzar la tierra prometida. ¿’Quieres una vida que progrese lentamente con poco desarrollo espiritual o prefieres avanzar rápidamente hacia la madurez en Cristo? En tus manos está la respuesta. Recuerda la obediencia a Dios es la clave de todo este asunto.
Permalink
Octubre 22, 2009 a 5:07 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado eternidad, imponente, nombre de Jesús, pacto, pueblo, rescate, Salmo 111, Santo

Pagó el precio del rescate de su pueblo
y estableció su pacto para siempre.
¡Su nombre es santo e imponente!
Salmos 111:9
¡Qué bueno es saber que la cuenta que existía contra nosotros ya fue saldada y ya no tenemos ningún tipo de acreencia o deuda que honrar! Esa deuda nos había convertido en esclavos de la muerte y no había ningún tipo de esperanza dispponible para nosotros. No obstante, Dios tenía un plan mejor. Jesucristo saldó la cuenta que nos acusaba ante la justicia y ya somos libres de cualquier condenación. ¡No hay nada como sentirse libre de culpa y libre de la pena de muerte que contra nosotros se había impuesto por causa de nuestros pecados.
¿Te sientes que estás libre o todavía te agobia la culpa por algo que no has confesado a Dios o que no estás seguro que has sido perdonado?
Recuerda que Jesucristo te promete perdón absoluto y su gracia es infinita y eficaz. Puedes estar seguro de que si confesaste tu pecado a Dios y te arrepentiste de haberlo cometido, has recibido el perdón incondicional de Dios. Si no lo has hecho, no esperes más y habla ahora mismo con él. Él perdonará todos tus pecados y anulará la deuda que te es adversa, clavándola en la cruz. Acude ahora mismo a él.
Permalink
Octubre 18, 2009 a 5:22 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado esplendor, eternidad, firmeza, grandeza, poder, reino, Salmo 93, Señor, trono

El Señor reina, revestido de esplendor;
el Señor se ha revestido de grandeza
y ha desplegado su poder.
Ha establecido el mundo con firmeza;
jamás será removido.
Desde el principio se estableció tu trono,
y tú desde siempre has existido.
Salmos 93:1-2
Una de las cosas que tenemos que entender para poder reforzar nuestra fe y nuestra esperanza es que Dios tiene el control de todo. En medio de la dificultad más tenebrosa o frente al más grande obstáculo hemos de reconocer que Dios domina todo lo que sucede a nuestro alrededor.Esta posición no tiene nada que ver con el fatalismo que enseñan quienes piensan que no hay nada que hacer porque ya todo Dios lo ha decidido. Dios no desea que tiremos la toalla. Dios quiere que sigamos adelante, librando la buena batalla de Dios con ahinco y con gozo.
Dependiendo de nuestra actitud frente a estas problemáticas situaciones, podremos salir con éxito o terminar en el más rotundo fracaso. Si sabemos que Dios está en control y que lo que nos vendrá es lo mejor para nosotros, estaremos en ventaja sobre aquellos que no tienen esperanza y se dejan vencer por la desesperación. Confía en Dios y en su poder para salvar. Su brazo poderoso podrá librarte del más terrible peligro. Su misericordia inagotable podrá rescatarte de la más horrorosa condenación. No tardes más y acude a él para que puedas gozarte con su poder y majestad.
Permalink
Septiembre 22, 2009 a 7:08 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy ·Etiquetado clemencia, compasión, eternidad, gloria, justicia, majestad, maravillas, memorable, obras de Dios, Salmo 111

Gloriosas y majestuosas son sus obras;
su justicia permanece para siempre.
Ha hecho memorables sus maravillas.
¡El Señor es clemente y compasivo!
Salmos 11:3-4
Hay algo de lo que todos nosotros que nos consideramos hijos de Dios podemos dar testimonio, Dios es fiel y siempre ha estado a nuestro lado. Todo lo que él hace es perfecto y las cosas que nos parecen que están mal con la creación están así por culpa del pecado de la raza humana. Quienes no conocen a Dios viven reclamándole por cosas como la pobreza, la guerra y las enfermedades sin darse cuenta de que somos nosotros lo seres humanos quienes hemos generado todas esas calamidades.
Nosotros que hemos sido salvados por la obra maravillosa de Cristo en la cruz, por el contrario, podemos unir nuestras voces a las del salmista para decir ¡gloriosas y majestuosas son sus obras!
Recuerda esto siempre que sientas que tus fierzas no dan para más y que todo parece perdido. Recuerda que Dios ha sido fiel y él no cambia por lo que seguirá siendo fiel en el futuro. Su justicia y su misericordia son incomparables. Su gran amos nos cubre por siempre y para siempre. No hay nada por lo que debamos quejarnos o reprocharle. Él siempre ha hecho todas las cosas perfectas y así las seguirá haciendo por lo que podemos confiar y descansar en él. ¡A él sea toda la gloria!
Permalink
Septiembre 20, 2009 a 7:40 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado altivez, callar, calumnias, corazón, eternidad, prójimo, Salmo 101, secreto, soberbia, soportar

Al que en secreto calumnie a su prójimo,
lo haré callar para siempre;
al de ojos altivos y corazón soberbio
no lo soportaré.
Salmos 101:5
Nos hallamos tan inmersos en el mundo postmoderno que poco a poco nuestra sensibilidad a las cosas espirituales se ha ido desvaneciendo. Vivimos en medio de una sociedad tan variada en sus gustos y pareceres que la moda es que todos tienen la razón o por lo menos una parte de ella. Cada día se hace más difícil establecer principios y opiniones basadas en criterios absolutos y cuando lo hacemos la gente a nuestro alrededor nos mira como si fuéramos extraterrestres. A medida que pasa el tiempo nos hemos vueltos mas tolerantes de aquellas cosas que no le agradan a Dios y por lo tanto caemos en un grave error.
¿Crees que tu relación con Dios puede ser robusta si toleramos a quienes lo ofenden con sus malos comportamientos?
Tampoco es cosa de que nos busquemos la Biblia más pesada que podamos encontrar y le caigamos a biblazos a cuanta persona se atraviese en nuestro camino y ande transitando por la senda del pecado. No es cuestión de que nos convirtamos en jueces y verdugos de quienes aún no conocen al Señor Jesucristo. Pero tampoco podemos asumir actitudes permisivas con quienes practican el pecado sin pudor ni vergüenza. Seamos amorosos pero firmes en nuestra relación con aquellos que aún se encuentran encadenados por el poder del adversario. Seamos instrumentos de salvación en las manos de aquel que todo lo dio por salvarnos. ¡Sólo a Dios sea la gloria!
Permalink
Septiembre 12, 2009 a 7:04 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy ·Etiquetado amor, cantar, eternidad, larga vida, nombre de Jesús, presencia de Dios, protección, reyes, Salmo 61, Salmos, siempre, verdad, votos

Concédele al rey más años de vida;
que sean sus días una eternidad.
Que reine siempre en tu presencia,
y que tu amor y tu verdad lo protejan.
Así cantaré siempre salmos a tu nombre
y cumpliré mis votos día tras día.
Salmos 61:6-8
Hay personas que están hastiadas de la vida. Estos son seres que no sienten ninguna satisfacción haciendo las cosas que les fueron encomendadas al hombre desde la época de la creación. Para ellos todo es un problema y un fastidio. Ellos maldicen el día en que nacieron y maldicen cada día que transcurre su triste existencia en este mundo. Están vacíos de esperanza y creen que todo el mundo debería ser como ellos, amargados y gruñones.
Cuando tu vida tiene un propósito, la situación que se presenta es todo lo contrario. Los días que vivimos nos parecen que pasan demasiado rápido y no nos alcanza el tiempo para hacer todas las cosas que queremos hacer.
Por eso el Rey David pedía a Dios una larga vida, porque su existencia estaba llena de propósito. Y Dios lo escuchó. La palabra de Dios nos dice que David “…murió muy anciano y entrado en años, en medio de grandes honores y riquezas…”
Sigamos todos el ejemplo de David y pidamos a Dios una larga vida llena de satisfacciones para estar al servicio de aquel que todo lo dio por nosotros. Estoy seguro que él nos escuchará. ¿No es ésto maravilloso?
Permalink
Agosto 21, 2009 a 6:48 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alabanza, bueno, digno de alabanza, eternidad, expresión, gran amor de Dios, gratitud, proclamación, proezas, Salmo 106, Señor

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Den gracias al Señor, porque él es bueno;
su gran amor perdura para siempre.
¿Quién puede proclamar las proezas del Señor,
o expresar toda su alabanza?
Salmos 106:1-2
Aunque en estos momentos nos haya tocado estar atravesando una gran prueba en nuestra vida, debemos reconocer que Dios ha sido siempre bueno con nosotros. Son más las bendiciones y las misericordias que hemos recibido que los momentos de angustia y desasosiego que nos ha tocado vivir. Lo inmediato de la prueba hace que nos olvidemos de los múltiples beneficios que hemos recibido de Dios en el pasado y nuestro pensamiento se concentra únicamente en lo que está afectando a nuestra vida en el presente.
Olvidarnos de las pasadas bendiciones de Dios no es una buena estrategia.
Cuenta las bondades que Dios ha tenido para contigo. Te aseguro que si eres sincero y eficiente en el recuento de las bendiciones, éstas sobrepasarán por mucho las calamidades que hayas podido atravesar. Con un corazón agradecido podrás entonces proclamar las proezas de Dios y expresar la más dulce alabanza para nuestro Padre celestial. Demos siempre gracias a Dios por todo lo bueno y aun lo malo, ya que todo tiene un propósito y es para nuestro bien.
Permalink
Entradas más antiguas »