Entradas etiquetadas la palabra de Dios
Octubre 30, 2009 a 5:43 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado confianza, desprecio, gran amor de Dios, la palabra de Dios, promesas de Dios, respuesta, Salmo 119, salvación

Envíame, Señor, tu gran amor
y tu salvación, conforme a tu promesa.
Así responderé a quien me desprecie,
porque yo confío en tu palabra.
Salmos 119:41-42
Dios ha dado muestras en numerosas ocasiones de su gran amor por nosotros. Lo primero que hizo fue darnos la vida. también nos incluyó en su plan especial y así pudimos un glorioso día recibir la salvación. En todo momento nos cuida y nos protege y no permite que nada malo nos suceda a menos que sea para enseñarnos algo que necesitamos conocer. Su amparo y refugio es constante y nos libra de todo temor.
¿Estás tú dentro del grupo de los que cantan las alabanzas al Rey?
Tu testimonio es la mejor respuesta que puedes dar a aquellos que te atacan y se burlan de ti. Es tu experiencia personal y nadie te la puede quitar ni te la pueden cambiar. Es tu patrimonio y tu tesoro y te servirá de protección en caso de ataque del enemigo. Apóyate en todo momento en la reflexión sobre las cosas que Dios ha hecho por ti. Siempre estarás seguro.
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Septiembre 24, 2009 a 7:20 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado entendimiento, estatutos, la palabra de Dios, luz, maravillas, obediencia, Salmo 119, sencillez

Tus estatutos son maravillosos;
por eso los obedezco.
La exposición de tus palabras nos da luz,
y da entendimiento al sencillo.
Salmos 119:129-130
¿A alguien se le puede ocurrir tratar de jugar ajedrez sin conocer las reglas del juego o intentar entender el juego de cricket sin que alguien se lo explique? Sería algo totalmente descabellado. Asombrosamente, la gran mayoría de la gente vive sus vidas sin conocer el manual del fabricante o las reglas de operación y mantenimiento de sus seres. Algunos tratan de echar un rápido vistazo al manual del fabricante tratando de extraer algunos puntos importantes pero obviando más del 80% del contenido e instrucciones del manual. Obviamente que lo que se produce es el fracaso.
Por esto es muy importante la lectura diaria y el estudio de la palabra de Dios.
No podemos andar por este mundo sin conocer las valiosas instrucciones que Dios nos da para vivir una vida mejor. Seguir al pie de la letra sus instrucciones es una de las claves del éxito para cualquier ser humano, independientemente de su nivel académico. Esto no significa que hemos de abandonar los estudios seculares. Ellos son parte importante de nuestra formación académica y nos preparan para una vida exitosa desde el punto de vista profesional. Pero ellos no son substituto del estudio de las profundas verdades de la palabra de Dios. En ella encontraremos, entendimiento, conocimiento y sabiduría.
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Septiembre 3, 2009 a 6:27 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado camino, corazón, defensa, examinar, firmeza, justos, la palabra de Dios, labios, maldad, noche, ojos, palabra, pasos, pies, prueba, Salmo 17, sendas, violencia

Sé tú mi defensor,
pues tus ojos ven lo que es justo.
Tú escudriñas mi corazón,
tú me examinas por las noches;
¡ponme, pues, a prueba,
que no hallarás en mí maldad alguna!
¡No pasarán por mis labios
palabras como las de otra gente,
pues yo cumplo con tu palabra!
Del camino de la violencia
he apartado mis pasos;
mis pies están firmes en tus sendas.
Salmos 17:2-5
Siempre es recomendable que revisemos nuestras actutudes y nuestros comportamientos para asegurarnos de que los problemas y dificultades que estamos atravesando no se originan en nuestros propios errores y pecados. Esos problemas y dificultades no necesariamente provienen de nuestras acciones pero siempre es bueno descartar esa posibilidad. Por otra parte, nuestra relación con Dios será mas efectiva si no llevamos pecado en nuestras vidas.
Por eso debemos imitar al salmista David y clamar a Dios con la seguridad de que nuestros pecados no están interfiriendo con la relación entre Dios y nosotros.
Sólo así podemos asegurarnos de que vamos por el camino correcto y de que tendremos el apoyo del Señor en todo momento, incluso en esos tramos que nos parecen tan dolorosos y preocupantes. Busca siempre la presencia de Dios y no te dejes abrumar por las pruebas. Ellas tienen un propósito en tu vida y harán que tú madures en tu relación con Dios.
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Agosto 30, 2009 a 5:50 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado camino, decretos, enseñanza, la palabra de Dios, polvo, postración, respuesta, Salmo 119, vida

Postrado estoy en el polvo;
dame vida conforme a tu palabra.
Tú me respondiste cuando te hablé de mis caminos.
¡Enséñame tus decretos!
Salmos 119:25-26
Entre las primeras cosas que tenemos que reconocer cuando nos encontramos agobiados por las pruebas es que el único que nos puede resolver nuestra situación es Dios. Si tenemos alguna duda al respecto estaremos seriamente comprometidos porque ¿Cómo pediremos ayuda a alguien de quien no estamos seguros que nos pueda ayudar? Es necesario que cuando nos acerquemos a Dios lo hagamos con fe, con la seguridad y la convicción de que él realmente es el único que puede sacarnos del apuro en que estamos metidos.
Sus promesas son firmes y confiables y cuando las leemos en su palabra y nos apoyamos en ellas, nuestra fe se refuerza y podemos entender cuan poderoso es Dios y cuan insignificante es nuestro problema delante de él.
Busquemos, pues, de su protección y de su salvación y pronto veremos como nuestros problemas se desvanecen y ya no son motivo de preocupación. Dios tiene algo maravilloso para ti, pero no podrás recibirlo hasta que estés dispuesto a aceptarlo por medio de la fe. Busca a Dios y lo hallarás. Él está esperando por ti, No tardes más.
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Agosto 24, 2009 a 5:46 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado acatar, confirmar, juicio, juramentos, la palabra de Dios, rectitud, Salmo 119, Señor, sufrimiento, vida

Hice un juramento, y lo he confirmado:
que acataré tus rectos juicios.
Señor, es mucho lo que he sufrido;
dame vida conforme a tu palabra.
Salmos 119:106-107
Para el cristiano, el compromiso es una parte importante de sus andar diario. Cuando no andábamos en los caminos de Dios era normal y aceptable faltar a nuestros compromisos. Comprometerse con algo o con alguien era muy común por cuanto el compromiso podía romperse fácilmente y las consecuencias realmente no causaban mayor daño. Bueno, al menos ésto era lo que pensábamos. Ya sabemos que el incumplimiento de una promesa trae graves consecuencias tanto para el que incumple como para el que se le incumplió. Ahora ya no podemos continuar actuando como en la vida pasada. Incumplir los compromisos no es visto con buenos ojos por Dios y desdice mucho de nuestro carácter.
Tampoco pensemos que nuestras oraciones serán escuchadas cuando por un lado estamos solicitando la misericordia de Dios y por la otra estamos actuando de mala manera. Nuestro comportamiento ha de ser íntegro. No permitas que el incumplimiento haga nido en tu vida. Vivamos conforme a lo que indica la palabra de Dios. ¡Bendiciones!
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Julio 30, 2009 a 5:36 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado asombro, botín, corazón, la palabra de Dios, persecución, poderoso, promesas de Dios, regocijo, Salmo 119

Gente poderosa me persigue sin motivo,
pero mi corazón se asombra ante tu palabra.
Yo me regocijo en tu promesa
como quien halla un gran botín.
Salmos 119:161-162
En virtud del muy humano afán de enriquecerse aún y siempre que sea posible a costa de los demás, nos veremos sometidos en numerosas ocasiones a la persercución por parte de los poderosos. Es una realidad de la cual no podemos escapar. Lo que si podemos cambiar es la actitud con que nos enfretamos a la persecución. Si asumismo una actitud fatalista o si tomamos las cosas con espíritu de derrota, nuestra vida será muy miserable.
La solución la encontramos en la palabra de Dios. Sólo ella es capaz de infundir vigor y nuevas energías en nuestro ser para que podamos soportar la larga carrera que tenemos por delante en la prueba y la aflicción.
Miremos las dificultades como un escollo pasajero que pronto será vencido, Apoyémonos en las gloriosas promesa de Dios, que son firmes y seguras. Ellas son un tesoro para nuestra vida.
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Julio 29, 2009 a 7:03 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado aguas, cenizas, Dios, escarcha, granizo, la palabra de Dios, nieve, Salmo 147, tierra, ventiscas, viento

Envía su palabra a la tierra;
su palabra corre a toda prisa.
Extiende la nieve cual blanco manto,
esparce la escarcha cual ceniza.
Deja caer el granizo como grava;
¿quién puede resistir sus ventiscas?
Pero envía su palabra y lo derrite;
hace que el viento sople, y las aguas fluyen.
Salmos 147:15-18
¿Te has preguntado alguna vez de donde surge el orden y la armonía con que fluyen los procesos del universo? ¿Cómo fue que se establecieron las leyes que controlan los procesos físicos y químicos de la naturaleza? ¿Por qué la ley de la gravedad funciona aquí y en Beijing o en la luna y en Marte? ¿Por qué sopla el viento y cae la lluvia y la nieve y la escarcha y el granizo? ¿Por qué hay un ritmo en la naturaleza? ¿Por qué siempre las estaciones suceden en el mismo orden, verano, otoño, invierno y primavera?
Es la misma pregunta que muchas personas se hacen: ¿Para qué estoy aquí? ¿Cuál es el propósito de mi existencia?
Hay quienes intentan llegar a una respuesta a traves de la ciencia. Hay quienes buscan una explicación por medio de la filosofía. Hay quienes piensan que no vale la pena investigar y se conforman con negar las evidencias que nos llevan a las respuestas. ¿Será por flojera mental? Hay quienes intuyen la existencia de un gran creador y hacen un gran esfuerzo por entenderlo a través de prácticas y rituales. En fin, hay muchos senderos que la gente toma para alcanzar el entendimiento y la respuesta a todas estas preguntas fundamentales.
Hay muchos senderos pero la respuesta es una sola; Jesucristo es la respuesta. Jesucristo es el camino y la verdad y la vida. En él encontrarás respuesta y solución a todas tus inquietudes por profundas que éstas sean. Busca a Dios.
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Abril 24, 2009 a 8:45 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado entendimiento, estatutos, exposición, la palabra de Dios, luz, maravillas, obediencia, Salmo 119, sencillez

Tus estatutos son maravillosos;
por eso los obedezco.
La exposición de tus palabras nos da luz,
y da entendimiento al sencillo.
Salmos 119:129-130
Para entender la palabra de Dios no hay que haber estudiado mucho ni ser considerado un gran erudito. No se requiere haber obtenido un Doctorado en Leyes ni un Postgrado en Física Nuclear. Ni siquiera se requiere haber finalizado estudios de nivel de Educación Secundaria. Lo único que hace falta para entender la Biblia es la presencia del Espíritu Santo de Dios en nuestras vidas.
Esto no significa que vamos a dejar de estudiar o que vamos a cesar en la profundización de nuestros conocimientos. Muchos han caído en el error de pensar que por haber recibido el Espíritu de Dios ya tienen el derecho de ser llamados Doctores de la Palabra y no necesitan estudiar más. Por supuesto, todos sabemos los errores garrafales en que han incurrido estos presuntos maestros de la Ley que se engañan a si mismos y conducen por sendas de error a quienes los siguen.
En todo caso, para entender la palabra de Dios se necesita estar en sintonía con nuestro Padre celestial por medio de su Espíritu en armonía con nuestro espíritu. ¿Has recibido a Cristo en tu vida? Entonces tienes todo el entendimiento necesario para comprender toda la profundidad de la palabra de Dios. Tan sólo pídele a Dios que te ilumine.
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Abril 4, 2009 a 6:28 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado camino, Dios, escudo, intachable, la palabra de Dios, perfección, refugio, roca, Salmo 18

El camino de Dios es perfecto;
la palabra del Señor es intachable.
Escudo es Dios a los que en él se refugian.
¿Quién es Dios, si no el Señor?
¿Quién es la roca, si no nuestro Dios?
Salmos 18:30-31
Lo que a mí más me cuesta entender de las personas que creen en otros dioses es que a ellos les sea suficiente creer en un dios que no es perfecto. Es una paradoja. Dios, por definición y también en la práctica, es la perfección absoluta por cuanto no puede existir nada ni nadie por encima de él. Por eso el salmista inquiere: « ¿Quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios? » Ésta es una pregunta retórica, su respuesta es obvia y aún así la gente sigue buscando a Dios donde menos debe buscarlo.
Por eso es que a veces nos es necesario atravesar desiertos tenebrosos donde somos sometidos a experiencias difíciles que nos obligan a cuestionar la realidad e idoneidad del panteón que hemos creado en nuestra depravada mente con inútiles razonamientos e insensato corazón.
Es allí en medio de la tribulación donde podemos darnos cuenta de que sólo hay un ser que nos puede sacar del profundo atolladero en que nos hemos metido. Al Eterno y Todopoderoso Creador sea toda la gloria, toda la honra y todo el poder por los siglos de los siglos, Amén.
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Marzo 24, 2009 a 8:40 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alabanza, cánticos, clamor, decretos, enseñanza, entendimiento, justicia, la palabra de Dios, liberación, mandamientos, presencia de Dios, promesas de Dios, Salmo 119, súplica

Que llegue mi clamor a tu presencia;
dame entendimiento, Señor, conforme a tu palabra.
Que llegue a tu presencia mi súplica;
líbrame, conforme a tu promesa.
Que rebosen mis labios de alabanza,
porque tú me enseñas tus decretos.
Que entone mi lengua un cántico a tu palabra,
pues todos tus mandamientos son justos.
Salmos 119:169-172
Cuando nuestra mente se empapa con la palabra de Dios, nuestros pensamientos se alinean con la mente del Padre y nuestro vocabulario espiritual se nutre y se enriquece con vocablos de bendición. Las palabras que salen de lo más profundo de nuestro corazón sólo podrán ser efectivas cuando están basadas en la eterna palabra de Dios.
Nuestras oraciones deben estar sincronizadas con el plan de Dios para nuestras vidas y la única manera de conocer ese plan es mediante el estudio de la bendita palabra de Dios. Sólo la lectura de su palabra puede darnos una idea de la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
La respuesta natural de nuestro espíritu cuando somos expuestos a las verdades y principios de la palabra de Dios es que en nuestros corazones se genera agradecimiento y alabanza por todo lo que el Señor ha hecho, hace y hará en nuestras vidas.
¡Cuán bendecidos somos de tener libre acceso a la palabra de Dios!
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