Entradas etiquetadas obras de Dios
Diciembre 14, 2009 a 7:39 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado columnas, decisiones, Dios, estremecer, gratitud, invocación, juicio, justicia, nombres de Dios, obras de Dios, portentos, Salmo 75, tierra

Te damos gracias, oh Dios,
te damos gracias e invocamos tu nombre;
¡todos hablan de tus obras portentosas!
Tú dices: «Cuando yo lo decida,
juzgaré con justicia.
Cuando se estremece la tierra
con todos sus habitantes,
soy yo quien afirma sus columnas.» Selah
Salmos 75:1-3
Dios, por ser Dios es la máxima autoridad. El manda sobre toda la creación y toda la creación le obedece. Sus obras son siempre portentosas y hasta las pequeñas cosas que ocurren por su voluntad son maravillosas. Todo lo que hace lo hace bien y sus actos son perfectos.Su justicia es perfecta e insuperable. Sus acciones siempre están acompañadas de gran poder. Ante él tiembla la tierra y toda la creación.
El mismo que tiene toda la autoridad y el poder sobre la creación es quien se está ofreciendo para extenderte su mano salvadora. No importa cuan profundo te halles atascado en la ciénaga de tus dificultades, su mano poderosa puede rescatarte y colocarte sobre terreno seco y seguro. Acude a él porque no hay otro en quien puedas hallar amor, misericordia y justicia como las hallarás en el Todopoderoso Dios de los ejércitos. Él es el unico que nunca te defraudará.
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Noviembre 1, 2009 a 7:10 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos, desesperanza ·Etiquetado atención, cielos, estrellas, hombre, luna, obras de Dios, pensamiento de Dios, Salmo 8

Cuando contemplo tus cielos,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que allí fijaste,
me pregunto:
«¿Qué es el hombre, para que en él pienses?
¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?»
Salmos 8:3-4
Vivimos muchas veces desesperanzados porque nuestra mirada está enfocada en los problemas y las dificultades que nos rodean. Ellos captan toda nuestra atención y sin darnos cuenta quedamos presos por la angustia que surge de pensar que nuestros obstáculos no tienen solución. Son como gigantes que se interponen en nuestro camino para no dejarnos avanzar sino más bien hacernos retroceder. Tratamos de ingeniárnoslas para escapar del ataque de los gigantes pero terminamos asustados y temerosos del formidable peligro que ellos representan.
¿Qué hacer ante tanta preocupación? ¿Habrá manera de salir ileso de este asunto? ¿A quién puedo acudir para que me ayude?
Pues, te tengo buenas noticias. Ya todo esto lo tiene Dios pensado y sólo él puede darte la ayuda que tanto necesitas en este momento.Lo único que tienes que entender es que él es inmensamente superior a cualquier problema que se te presente por mucho aspecto de gigante que éste tenga. Para él nada es imposible y siempre te dará la mejor solución, posible o imposible, para tu situación. A él puedes acudir con toda confianza porque es su voluntad y su gozo el ayudarte. Acude ahora mismo a él y no saldrás defraudado. Sólo él tiene la solución que tanto necesitas.
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Septiembre 22, 2009 a 7:08 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy ·Etiquetado clemencia, compasión, eternidad, gloria, justicia, majestad, maravillas, memorable, obras de Dios, Salmo 111

Gloriosas y majestuosas son sus obras;
su justicia permanece para siempre.
Ha hecho memorables sus maravillas.
¡El Señor es clemente y compasivo!
Salmos 11:3-4
Hay algo de lo que todos nosotros que nos consideramos hijos de Dios podemos dar testimonio, Dios es fiel y siempre ha estado a nuestro lado. Todo lo que él hace es perfecto y las cosas que nos parecen que están mal con la creación están así por culpa del pecado de la raza humana. Quienes no conocen a Dios viven reclamándole por cosas como la pobreza, la guerra y las enfermedades sin darse cuenta de que somos nosotros lo seres humanos quienes hemos generado todas esas calamidades.
Nosotros que hemos sido salvados por la obra maravillosa de Cristo en la cruz, por el contrario, podemos unir nuestras voces a las del salmista para decir ¡gloriosas y majestuosas son sus obras!
Recuerda esto siempre que sientas que tus fierzas no dan para más y que todo parece perdido. Recuerda que Dios ha sido fiel y él no cambia por lo que seguirá siendo fiel en el futuro. Su justicia y su misericordia son incomparables. Su gran amos nos cubre por siempre y para siempre. No hay nada por lo que debamos quejarnos o reprocharle. Él siempre ha hecho todas las cosas perfectas y así las seguirá haciendo por lo que podemos confiar y descansar en él. ¡A él sea toda la gloria!
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Septiembre 14, 2009 a 6:55 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado Salmo 71, Dios, salvación, obras de Dios, justicia, Señor, memoria, enseñanza, Soberano, proclamación, juventud, boca, anunciar, prodigios

Todo el día proclamará mi boca
tu justicia y tu salvación,
aunque es algo que no alcanzo a descifrar.
Soberano Señor, relataré tus obras poderosas,
y haré memoria de tu justicia,
de tu justicia solamente.
Tú, oh Dios, me enseñaste desde mi juventud,
y aún hoy anuncio todos tus prodigios.
Salmos 71:15-17
Hay muchas cosas de Dios que nosotros, como seres limitados que somos, nunca llegaremos a comprender. Si llegásemos a entenderlas, seríamos como Dios y entonces Dios dejaría de ser único y esto no puede ser. Una de estas cosas que no podemos captar en su justa dimensión es como Dios armoniza la justicia con el amor. Estos dos conceptos son incongruentes entre sí. No obstante, en Dios se encuentran y se satisfacen el uno al otro.
Dios no nos pide que lo entendamos a él. Dios sólo nos pide que confiemos en él y que lo obedezcámos.
Por eso es que podemos acercarnos a Dios sabiendo que el no nos exige algo que no podemos cumplir como lo es entender su naturaleza y sus pensamientos. Acerquémonos, pues, con la confianza firme y segura y él nos recibirá con los brazos abiertos y con un corazón compasivo para perdonar todas nuestras faltas y enderezar nuestros pasos. Éste es el momento de buscarlo, ahora que lo podemos encontrar. ¿Qué estás esperando?
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Julio 20, 2009 a 6:19 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado camino, defensa, Dios, Israel, justicia, obras de Dios, opresión, pueblo, revelación, Salmo 103, Señor

Author: Paul Robert
El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos.
Dio a conocer sus caminos a Moisés;
reveló sus obras al pueblo de Israel.
Salmos 103:6-7
Aunque la gran mayoría de los seres humanos no son justos, casi todos claman por justicia. La raza humana paradójicamente exhibe estos dos comportamientos contradictorios. Como expresó el gran apologista C.S. Lewis en su obra “Mero Cristianismo”, la raza humana está obsesionada por la idea de una clase de comportamiento que debería practicar, lo que podríamos llamar juego limpio, o decencia, o moralidad, o la ley de la naturaleza humana. Por otra parte casi nunca practica este deseado comportamiento.
Lo importante es que cuando clamemos por justicia, nuestras oraciones estarán llegando a oídos receptivos que desean que la justicia impere y que harán lo posible y lo imposible para que esto sea una realidad.
Por eso podemos vivir confiados y reposados, sabiendo que nuestro Padre celestial nos estará escuchando y nos dará lo que sea correcto y justo. ¡Sólo a él sea la gloria!
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Junio 13, 2009 a 8:22 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado Dios, enemigos, imponente, nombres de Dios, obras de Dios, poder de Dios, postración, presencia de Dios, rendirse, Salmo 66, Salmos, tierra

Díganle a Dios:
«¡Cuán imponentes son tus obras!
Es tan grande tu poder
que tus enemigos mismos se rinden ante ti.
Toda la tierra se postra en tu presencia,
y te cantan salmos;
cantan salmos a tu nombre.» Selah
Salmos 66:3-4
Hay que ser muy pero muy osado y atrevido para constituirse en enemigo de Dios. Pensar que un ser creado puede hacer algún tipo de daño a Dios Todopoderoso es cuando menos, risible. No obstante, hay quienes por razones muy diversas deciden vivir sus vidas en franco enfrentamiento con el Dios de los cielos. Más que osadía, yo lo considero estupidez e ignorancia. Enfrentarse a Dios es de alguna manera equivalente a negar que él es Dios y que su autoridad no vale nada para ellos.
A esas personas les tengo una noticia. Tarde que temprano tendrán que reconocer, lo quieran o no, que Dios reina por encima de la creación y que no hay nadie como él.
La palabra de Dios es muy precisa al respecto y anuncia que toda rodilla se doblará en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra ante el nombre de Jesús. La pregunta que hay que hacerse entonces es ¿Doblaremos nuestras rodillas ahora por voluntad propia y en agradecimiento por todo lo que el Señor Jesucristo ha hecho por nosotros? ¿O esperaremos hasta que tengamos que doblar las rodillas por obligación y por las malas?
La decisión es tuya y de nadie más. Acércate a Cristo con plena confianza de que él desea mostrarte su amor y darte lo mejor. Él no te defraudará.
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Mayo 13, 2009 a 5:52 pm
· Archivado en General, La Palabra de Hoy ·Etiquetado Dios, eternidad, gobierno, naciones, obras de Dios, portentos, proezas, pueblo, rebeldes, regocijo, Salmo 66, vigilar

¡Vengan y vean las proezas de Dios,
sus obras portentosas en nuestro favor!
Convirtió el mar en tierra seca,
y el pueblo cruzó el río a pie.
¡Regocijémonos en él!
Con su poder gobierna eternamente;
sus ojos vigilan a las naciones.
¡Que no se levanten contra él los rebeldes! Selah
Salmos 66:5-7
Si hay algo con lo que contamos para reforzar nuestra fe y nuestra esperanza son los incontables testimonios de las bondades y bendiciones que Dios ha hecho por nosotros. Sus obras son maravillosas, increíbles, portentosas, impresionantes. Sus obras van más allá de todo entendimiento y muchos, por no poderlas entender, las califican como mitos.
Pero nosotros contamos con el testimonio vivo de la palabra de Dios que nos enseña con muchos ejemplos como Dios interviene a favor de su pueblo para protegerlo del mal y de las calamidades.
Naciones muy poderosas han sufrido amargas y estrepitosas derrotas cuando han querido enfrentarse al plan de Dios para su pueblo escogido. Vanas son las estratagemas de los líderes de estas naciones. Nunca podrán hacer nada que no cuente con el permiso y la aprobación de Dios. Nosotros podemos descansar sabiendo que nuestra vida está en sus manos y que su plan es perfecto. Nada más nos hace falta saber para vivir en perfecta paz.
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Marzo 28, 2009 a 7:02 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado admirable, alabanza, conocimiento, creación, entrañas, futuro, maravillas, obras de Dios, predestinación, Salmo 139

Tú creaste mis entrañas;
me formaste en el vientre de mi madre.
¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas,
y esto lo sé muy bien!
Mis huesos no te fueron desconocidos
cuando en lo más recóndito era yo formado,
cuando en lo más profundo de la tierra
era yo entretejido.
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
todo estaba ya escrito en tu libro;
todos mis días se estaban diseñando,
aunque no existía uno solo de ellos.
Salmos 139:13-16
Muchas personas que niegan la existencia de Dios o dicen no tener suficientes evidencias para saber que Dios existe tratan de emitir juicios con relación a la existencia de Dios como si él fuera un objeto inferior a ellos cuya existencia depende de su limitado raciocinio.
Ésto no es más que un simple pero peligroso orgullo que les impide ver la realidad espiritual, la cual es mucho más importante que la realidad física.
Ateos y agnósticos por igual piensan que su propia existencia es producto del azar y que procesos aleatorios sin fin ni propósito han sido suficientes para desarrollar esta maravillosa vida que hoy disfrutamos.
El orgullo les nubla el entendimiento y les hace pensar que no existe nada superior a ellos. Cuán equivocados están y cuán dignos de lástima son por pretender alcanzar el conocimiento y la sabiduría aparte de Dios.
Para los hijos de Dios, la vida en sí misma es suficiente prueba de la gloriosa y eterna existencia de Dios. ¡Alabado sea su nombre por siempre!
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Marzo 19, 2009 a 5:39 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alabanza, alegría, Dios, imponente, júbilo, maravillas, obras de Dios, pensamiento, profundidades, Salmo 92

Tú, Señor, me llenas de alegría con tus maravillas;
por eso alabaré jubiloso las obras de tus manos.
Oh Señor, ¡cuán imponentes son tus obras,
y cuán profundos tus pensamientos!
Salmo 92:4-5
Dios se manifiesta de muchas maneras. Hay quienes buscan a Dios y lo encuentran en la majestuosidad de los grandes monumentos de la creación. Cuando observamos la magnífica naturaleza y sus maravillas, vemos la artística creatividad de Dios en cada rasgo de su obra.
Otros se dedican a buscar la huella de la mano de Dios en los pequeños detalles. Cuando miramos a través de un microscopio y nos damos cuenta de la gran cantidad de cosas y seres que existen y viven y que no podemos ver a simple vista, nos asombramos en gran manera por la diversidad y lo impactante de este mundo invisible.
Podemos irnos de un extremo al otro de las dimensiones de la creación. Desde el vasto universo con sus millones de galaxias y nebulosas hasta el ultramicroscópico mundo de los átomos y sus partículas, en todas las cosas podemos ver la increíble y asombrosa mano de Dios en acción.
Y eso que no estamos considerando el mundo espiritual que ni con telescopios o microscopios podremos ver. Sólo con los ojos de nuestro espíritu, siempre y cuando estemos en la misma onda de nuestro Padre celestial.
¿Puedes ver tú a Dios en todas las cosas?
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Marzo 3, 2009 a 7:08 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado aflicción, alabanza, cantos, clamor, inocentes, obras de Dios, proclamación, Salmo 9, Salmos, venganza

Canten salmos al Señor, el rey de Sión;
proclamen sus proezas entre las naciones.
El vengador de los inocentes se acuerda de ellos;
no pasa por alto el clamor de los afligidos.
Salmos 9:11-12
No hay cosa que cause más indignación que ver a impíos y malvados abusar de los derechos de los inocentes. Aquellos piensan que la explotación de los más débiles es algo que pueden hacer con total impunidad y algunos inclusive piensan que aprovecharse de los más sencillos es un derecho adquirido.
Lejos están de saber el castigo que Dios tiene reservado para ellos. La ira de Dios está acumulándose para impartir la justicia que clama el sufrimiento de los inocentes. Cuan equivocados están, mas eso no los eximirá de culpa.
Es imposible para Dios pasar por alto la injusticia y el clamor de los afligidos. por eso puedes confiar que él se encargará de defender tu causa y consolarte en medio de la aflicción. Cuando todo se derrumbe a tu alrededor sabrás que la ayuda y la justicia de Dios están muy cerca, más cerca de lo que te imaginas.
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