Entradas etiquetadas promesas de Dios
Octubre 30, 2009 a 5:43 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado confianza, desprecio, gran amor de Dios, la palabra de Dios, promesas de Dios, respuesta, Salmo 119, salvación

Envíame, Señor, tu gran amor
y tu salvación, conforme a tu promesa.
Así responderé a quien me desprecie,
porque yo confío en tu palabra.
Salmos 119:41-42
Dios ha dado muestras en numerosas ocasiones de su gran amor por nosotros. Lo primero que hizo fue darnos la vida. también nos incluyó en su plan especial y así pudimos un glorioso día recibir la salvación. En todo momento nos cuida y nos protege y no permite que nada malo nos suceda a menos que sea para enseñarnos algo que necesitamos conocer. Su amparo y refugio es constante y nos libra de todo temor.
¿Estás tú dentro del grupo de los que cantan las alabanzas al Rey?
Tu testimonio es la mejor respuesta que puedes dar a aquellos que te atacan y se burlan de ti. Es tu experiencia personal y nadie te la puede quitar ni te la pueden cambiar. Es tu patrimonio y tu tesoro y te servirá de protección en caso de ataque del enemigo. Apóyate en todo momento en la reflexión sobre las cosas que Dios ha hecho por ti. Siempre estarás seguro.
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Octubre 21, 2009 a 5:23 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado adversario, aguas, alabanza, creer, promesas de Dios, Salmo 106, vida

Las aguas envolvieron a sus adversarios,
y ninguno de éstos quedó con vida.
Entonces ellos creyeron en sus promesas
y le entonaron alabanzas.
Salmos 106:11-12
Los recién liberados israelitas que salían de Egipto rumbo al desierto después de haber observado como Dios envió diez plagas al pueblo egipcio no tenían la más mínima idea de como Dios tenía planeado rescatarlos de las manos de sus antiguos amos. Cuando vieron las aguas del Mar Rojo separarse par dejarles un camino amplio y seco por donde podían escapar, tomaron esa salida sin pensar mucho en que le sucedería al ejército de Faraón. Una vez que todo el pueblo hebreo logró cruzar el Mar Rojo, ellos pudieron observar como las aguas profundas del dividido mar caían sobre el ejército que los perseguía para destruirlos. Quienes terminaron siendo destruidos fueron los egipcios perseguidores.
Así también actúa Dios con aquellos que hoy día nos persiguen para destruirnos. No sabemos como pero sabemos que se hará sin falta.
El resultado será también el mismo de ayer. Las asombrosas obras de la mano poderosa de Dios infundirán nuevos ánimos en nuestra vida y harán que nuestra fe aumente. Por supuesto que también estaremos llenos de agradecimiento por las misericordias de Dios que son nuevas cada mañana. Cuando estés siendo perseguido, voltéate a ver tus perseguidores y verás como el embravecido y tenebroso mar se los traga para siempre.
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Julio 30, 2009 a 5:36 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado asombro, botín, corazón, la palabra de Dios, persecución, poderoso, promesas de Dios, regocijo, Salmo 119

Gente poderosa me persigue sin motivo,
pero mi corazón se asombra ante tu palabra.
Yo me regocijo en tu promesa
como quien halla un gran botín.
Salmos 119:161-162
En virtud del muy humano afán de enriquecerse aún y siempre que sea posible a costa de los demás, nos veremos sometidos en numerosas ocasiones a la persercución por parte de los poderosos. Es una realidad de la cual no podemos escapar. Lo que si podemos cambiar es la actitud con que nos enfretamos a la persecución. Si asumismo una actitud fatalista o si tomamos las cosas con espíritu de derrota, nuestra vida será muy miserable.
La solución la encontramos en la palabra de Dios. Sólo ella es capaz de infundir vigor y nuevas energías en nuestro ser para que podamos soportar la larga carrera que tenemos por delante en la prueba y la aflicción.
Miremos las dificultades como un escollo pasajero que pronto será vencido, Apoyémonos en las gloriosas promesa de Dios, que son firmes y seguras. Ellas son un tesoro para nuestra vida.
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Julio 25, 2009 a 5:24 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado escuchar, gran amor de Dios, insomnio, juicio divino, meditación, noche, promesas de Dios, Salmo 119, Señor, vida, voz

En toda la noche no pego los ojos,
para meditar en tu promesa.
Conforme a tu gran amor, escucha mi voz;
conforme a tus juicios, Señor, dame vida.
Salmos 119:148-149
Para no caer en el desespero debemos recordar las maravillosas promesas de Dios. Aunque no sólo debemos recordarlas sino también tener nuestra fe puesta en su palabra. Si Dios ha dicho que nos ayudará a salir de los problemas en los que nos hemos metido, ten la seguridad de que él lo hará. Si Dios ha prometido ser tu defensa y tu escudo, puedes confiar en que así será.
Dios no es hombre para que incumpla sus promesas. Lo que él ha dicho, eso se cumplirá.
Por eso descansamos en sus promesas y podemos solicitar a Dios, tal como lo hace el salmista, que escuche nuestra voz conforme a su gran amor y que nos dé vida de acuerdo a sus juicios. Acudamos a Dios con la firme esperanza de que todo lo que suceda será lo mejor que nos puede ocurrir. ¡Sólo a Dios sea la gloria!
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Mayo 30, 2009 a 8:38 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado amor, promesas de Dios, pruebas, Salmo 119, siervos, superar

Tus promesas han superado muchas pruebas,
por eso tu siervo las ama.
Salmos 119:140
El Señor es maravilloso. El Señor es sorprendente. El Señor es asombroso. Cuando uno piensa que los problemas que nos agobian no tienen solución o que la salida de nuestras tribulaciones es de lo más complicada que se pueda uno imaginar, el Señor se aparece con una solución tan pero tan sencilla que nos llena de asombro.
Esto lo pudimos observar el día de hoy cuando el Señor Jesús nos envió unos ángeles para que nos ayudaran a resolver un problema que estábamos casi seguros ya no tenía solución.
Y es que Dios no puede faltar a sus promesas. Si lo hiciera, dejaría de ser Dios. Y es ahí precisamente, en esa gran verdad, en donde debemos apoyarnos cada vez que nos toque enfrentar obstáculos y pruebas. Dios es Dios y siempre lo será. Sus promesas no pueden fallar. Podemos confiar en él y en su infinito poder. ¡Maravilloso es en verdad nuestro Señor!
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Abril 2, 2009 a 5:59 am
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado Salmo 9, justicia, promesas de Dios, trampas, malvados, red, paganos, fosa, atrapado

Han caído los paganos
en la fosa que han cavado;
sus pies quedaron atrapados
en la red que ellos mismos escondieron.
Al Señor se le conoce porque imparte justicia;
el malvado cae en la trampa que él mismo tendió. Higaión. Selah
Salmos 9:15-16
En medio del fragor de la batalla y mientras estamos siendo angustiados bajo una cruel persecución podemos tomar consuelo en el hecho de que nuestros enemigos están finalmente destinados a la derrota y el fracaso.
Las armas y los argumentos que ellos levanten contra nosotros se devolverán contra ellos y serán utilizados en su contra de manera efectiva y contundente.
Ésto no será más que la fehaciente demostración de que la justicia de Dios está presente y que siempre lo ha estado a pesar de que pensemos que no es así. El castigo del malvado, además de la justa y merecida condenación por su mal proceder, es vivir bajo la continua expectativa de juicio sobre su vida. Su conciencia — o mejor dicho, lo poco que le queda de ella — le advierte minuto tras minuto de su despreciable existencia que el juicio justo de Dios le llegará en cualquier momento para satisfacer la justicia divina.
No desmayemos nunca y siempre confiemos en Dios y su justicia.
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Marzo 24, 2009 a 8:40 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alabanza, cánticos, clamor, decretos, enseñanza, entendimiento, justicia, la palabra de Dios, liberación, mandamientos, presencia de Dios, promesas de Dios, Salmo 119, súplica

Que llegue mi clamor a tu presencia;
dame entendimiento, Señor, conforme a tu palabra.
Que llegue a tu presencia mi súplica;
líbrame, conforme a tu promesa.
Que rebosen mis labios de alabanza,
porque tú me enseñas tus decretos.
Que entone mi lengua un cántico a tu palabra,
pues todos tus mandamientos son justos.
Salmos 119:169-172
Cuando nuestra mente se empapa con la palabra de Dios, nuestros pensamientos se alinean con la mente del Padre y nuestro vocabulario espiritual se nutre y se enriquece con vocablos de bendición. Las palabras que salen de lo más profundo de nuestro corazón sólo podrán ser efectivas cuando están basadas en la eterna palabra de Dios.
Nuestras oraciones deben estar sincronizadas con el plan de Dios para nuestras vidas y la única manera de conocer ese plan es mediante el estudio de la bendita palabra de Dios. Sólo la lectura de su palabra puede darnos una idea de la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
La respuesta natural de nuestro espíritu cuando somos expuestos a las verdades y principios de la palabra de Dios es que en nuestros corazones se genera agradecimiento y alabanza por todo lo que el Señor ha hecho, hace y hará en nuestras vidas.
¡Cuán bendecidos somos de tener libre acceso a la palabra de Dios!
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Febrero 25, 2009 a 8:09 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado asombro, botín, corazón, la palabra de Dios, opresión, persecución, promesas de Dios, regocijo, Salmo 119

Gente poderosa me persigue sin motivo,
pero mi corazón se asombra ante tu palabra.
Yo me regocijo en tu promesa
como quien halla un gran botín.
Salmos 119:161-162
La solución a todos nuestros problemas es relativamente simple y sin embargo a numerosas personas les cuesta mucho entender como es que se pueden enfrentar los problemas con éxito. Usualmente, cuando se sienten presionados, la gente trata de resolver las cosas por sus propios medios. ¿No es éso lo que nos enseñaron desde muy pequeños, a no depender de los demás y a resolver los problemas nosotros mismos?
Aún a quienes tenemos experiencias muy positivas con las bendiciones que recibimos cuando ponemos nuestra esperanza en Dios nos llena de asombro ver como la palabra de Dios es poderosa y efectiva para animarnos a soportar cualquier prueba por dura que ésta sea.
La palabra de Dios no sólo nos da ánimo sino también nos llena de alegría y tranquilidad. Los problemas que nos aquejan pierden importancia cuando los comparamos con la grandeza de Dios y de su poder incomparable.
Cuando te sientas oprimido, busca el consuelo y el ánimo que sólo te puede dar la palabra de Dios.
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Febrero 24, 2009 a 8:36 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado ahogo, amor, ansiedad, cansancio, compasión, dominio, iniquidad, inquietud, pasos, promesas de Dios, Salmo 119

Jadeante abro la boca
porque ansío tus mandamientos.
Vuélvete a mí, y tenme compasión
como haces siempre con los que aman tu nombre.
Guía mis pasos conforme a tu promesa;
no dejes que me domine la iniquidad.
Salmos 119:131-133
La palabra de Dios es un bálsamo que calma toda la ansiedad e inquietud que generan los problemas que nos toca enfrentar. Dentro del cansancio y agotamiento que nos produce la batalla constante contra los inconvenientes y los obstáculos podemos tomar una bocanada del aire fresco y vivificante de la palabra de Dios. Para ello debemos mantenernos cerca del texto bíblico de manera que éste nos provea el aliento que tanto necesitamos.
Al afianzarnos en la palabra de Dios y sus promesas de bendición, su compasión se hace presente en nuestras vidas para darnos la solución que tanto necesitamos.
No sólo somos objeto de la compasión de Dios sino que además percibimos sus dulces palabras de dirección y esperanza, lo cual nos mantiene fieles a nuestro compromiso de servirle y mantenernos puros y consagrados a él.
¿Qué tan cerca te mantienes de la palabra de Dios?
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Febrero 20, 2009 a 8:30 am
· Archivado en La Palabra de Hoy ·Etiquetado antepasados, cumplimiento, descanso, Dios, enemigos, fidelidad, Josué, promesas de Dios, tierra

El Señor les dio descanso en todo el territorio, cumpliendo así la promesa hecha años atrás a sus antepasados. Ninguno de sus enemigos pudo hacer frente a los israelitas, pues el Señor entregó en sus manos a cada uno de los que se les oponían. Y ni una sola de las buenas promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse, sino que cada una se cumplió al pie de la letra.
Josué 21:44-45
Es importante hacer memoria de todas las bendiciones que hemos recibido de Dios. Es importante que meditemos y reflexionemos en toda solución que él haya aportado. El análisis de las diferentes maneras en que el Señor nos ha protegido nos dará la fortaleza necesaria para soportar los embates de la tormenta hasta que vuelva la calma.
De este análisis sacamos una conclusión importante y es que podemos confiar en la fidelidad de Dios. La palabra de hoy nos recuerda que ninguna de las buenas promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse. Incluso aclara que estas promesas se cumplieron al pie de la letra.
Dios no falla, Dios no puede fallar. Si Dios fallara dejaría de ser Dios y esto es algo imposible. Es imposible pues que Dios falle y esa es la base de nuestra esperanza. Dios nos ha hecho grandes y buenas promesas a nosotros que somos sus hijos. Todas ellas se cumplirán y además todas ellas se cumplirán al pie de la letra.
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