Entradas etiquetadas refugio
Noviembre 13, 2009 a 7:42 am
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado honra, refugio, eternidad, anhelo, aceptación, Salmo 61, votos, casa de Dios, alas, heredad

Anhelo habitar en tu casa para siempre
y refugiarme debajo de tus alas. Selah
Tú, oh Dios, has aceptado mis votos
y me has dado la heredad de quienes te honran.
Salmos 61:4-5
¿A quién no le gustaría estar todo el tiempo tranquilo y en paz, sabiendo que está protegido y que ningún mal podrá acaecerle? Este es uno de los anhelos básicos del ser humano. A diferencia de otros seres vivientes, nuestros cuerpos no poseen corazas, gruesos cueros, espinas, glándulas secretoras de sustancias tóxicas, garras, picos, dentaduras afiladas, escamas, etc. que nos protejan de nuestro entorno y de quienes nos rodean. Somos seres absolutamente indefensos y la única cosa con que contamos para protegernos es nuestro intelecto. Y así vamos desarrollando esa única cosa que sentimos que nos puede proteger y nos olvidamos de que nuestro Creador nos puede defender absolutamente mejor que lo que podamos hacer nosotros mismos por nuestros propios medios.
Cuando nos damos cuenta, finalmente, de que sólo en Dios tenemos toda la protección que necesitamos es cuando esa protección se hace efectiva en nuestra vida.
Busca pues refugiarte bajo las alas de tu Creador y Señor. Él sabrá prodigarte toda defensa y protección que te haga falta contra cualquier clase de ataque o peligro que se presente. Depende exclusivamente de él y siempre estarás seguro. Estar en la presencia de Dios es lo más maravilloso que puede suceder en tu vida.
Permalink
Noviembre 9, 2009 a 7:19 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alegría, ciudad, colina, digno de alabanza, Dios, fortaleza, grandeza, montes, refugio, Rey de reyes, Salmo 48, seguridad, Sión, tierra
![NewJerusalem[1] NewJerusalem[1]](http://palabradevida.files.wordpress.com/2009/11/newjerusalem1.jpg?w=500&h=666)
Grande es el Señor, y digno de suprema alabanza
en la ciudad de nuestro Dios.
Su monte santo, bella colina,
es la alegría de toda la tierra.
El monte Sión, en la parte norte,
es la ciudad del gran Rey.
En las fortificaciones de Sión
Dios se ha dado a conocer como refugio seguro.
Salmos 48:1-3
Jerusalén, la ciudad fundada en la paz, ha tenido una historia menos que pacífica. Reinos e imperios se han disputado su control. Por ella se han luchado grandes guerras y sangrientas batallas. Todos quieren tenerla en propiedad sin darse cuenta de que ella sólo pertenece a Dios. Jerusalén es donde Dios decidió realizar la obra maravillosa de la redención de su pueblo y de todos aquellos que lo busquen con un corazón sincero. Todos sienten una atracción especial por este lugar. Judíos, cristianos y musulmanes y los grupos religiosos y denominaciones de éstos la tienen por lugar sagrado. Y con mucha razón porque ciertamente lugar sagrado es.
Nosotros que vivimos de la esperanza, esperamos la nueva Jerusalén, la que ha de descender del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. Allí Dios estará con nosotros y nosotros con él. Allí Dios nos enjugará toda lágrima de nuestros ojos. Allí no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor, porque Dios hará nuevas todas las cosas. Allí no hará falta ni el sol ni la luna porque la gloria de Dios nos iluminará y el Cordero será nuestra lumbrera. Allí estará el río de agua de vida y el árbol de vida para salud de las naciones. Allí veremos a nuestro amado Salvador cara a cara y lo adoraremos. Esa es la Jerusalén que nosotros esperamos, la ciudad de la paz y el amor de Dios.
Permalink
Septiembre 28, 2009 a 5:59 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado abandonado, ayuda, preocupación, refugio, Salmo 142

Mira a mi derecha, y ve:
nadie me tiende la mano.
No tengo dónde refugiarme;
por mí nadie se preocupa.
Salmos 142:4
¡Qué situación más penosa y desesperante es no tener a alguien que nos pueda tender la mano en los momentos más difíciles y cuando más lo necesitamos! Sentimos que hemos sido abandonados y que hemos quedado inexorablemente expuestos a los ataques de nuestros enemigos. La desesperación se adueña de nuestro ser y nos invade un profundo terror. No obstante, la situación que hemos descrito no es del todo exacta por cuanto, aun cuando nos parezca que no hay quien se preocupe por nosotros, lo cierto es que Dios siempre ha estado y estará a nuestro lado.
Y esto es precisamente lo que tenemos que recordar en esos momentos de angustia.
Por cuanto nosotros nos hemos colocado del lado de Dios, él ha asumido nuestra defensa y asumirá la batalla que sólo a él le corresponde. Nosotros no somos más que soldados. ¡Ah, pero que clase de soldados! Pertenecemos al victorioso ejército del Señor. Somos testigos presenciales y directos de las portentosas obras de Dios y una vez más veremos como Dios nos resuelve el problema y nos pone a feliz resguardo.
Permalink
Agosto 14, 2009 a 6:51 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alabanza, asombro, boca, dependencia, grandeza, inconmovible, madre, nacimiento, nombres de Dios, proclamación, rebosar, refugio, Salmo 71, vientre

De ti he dependido desde que nací;
del vientre materno me hiciste nacer.
¡Por siempre te alabaré!
Para muchos, soy motivo de asombro,
pero tú eres mi refugio inconmovible.
Mi boca rebosa de alabanzas a tu nombre,
y todo el día proclama tu grandeza.
Salmos 71:6-8
¡Qué maravilloso poder decir que hemos dependido de Dios desde que nacimos. Esta es una realidad que pocos entienden. Hay personas que piensan que su vida depende del azar. Creen que todo lo que son, tienen y hacen es producto de la suerte, buena o mala. Son personas fatalistas que piensan que su destino obedece a fuerzas desconocidads sobre las cuales no tienen ningún tipo de control. En parte, esto es cierto por cuanto su vida está sujeta a las influencias de seres espirituales que no necesariamente buscan su bienestar.
Cuando entendemos que Dios ha estado controlando todo aspecto de nuestro ser y de nuestro porvenir podemos entender cuan grande ha sido y sigue siendo su amor por nosotros. La respuesta natural a tal conocimiento es una alabanza sincera y profunda que surge de corazones agradecidos.
Pon tu destino en las manos del Señor y nunca tendrás que depender de los impredecibles vaivenes del azar.
Permalink
Junio 14, 2009 a 7:43 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado Dios, fortaleza, impíos, liberación, malvados, poder, refugio, roca, Salmo 71, salvación, violencia

Sé tú mi roca de refugio
adonde pueda yo siempre acudir;
da la orden de salvarme,
porque tú eres mi roca, mi fortaleza.
Líbrame, Dios mío, de manos de los impíos,
del poder de los malvados y violentos.
Salmos 71:3-4
Dios ha sido, es y siempre será nuestra roca de refugio adonde siempre podemos acudir, independientemente de cuales sean nuestras circunstancias. A él le podemos llevar nuestras cargas y nuestras inquietudes y él se encargará de resolver todo de la forma más conveniente y correcta.
Cuando necesitemos ayuda, busquemos en primer lugar a Dios. Él se encargará de enviar sus servidores según sea él caso. Toda la creación está a su disposición para participar en la solución de nuestros problemas y la remoción de cualquier obstáculo que se interponga en nuestro camino.
Sólo en él podrás hallar la tranquilidad y la paz que has estado buscando. ¡Bendiciones!
Permalink
Junio 9, 2009 a 5:52 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado Dios, exaltación, Jacob, naciones, quieto, reconocer, refugio, Salmo 46, Señor, Todopoderoso

«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios.
¡Yo seré exaltado entre las naciones!
¡Yo seré enaltecido en la tierra!»
El Señor Todopoderoso está con nosotros;
nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah
Salmos 46:10-11
Cuando enfrentamos las adversidades usualmente nuestra reacción inmediata es tomar cartas en el asunto. Tratamos de identificar diferentes salidas que nos permitan escapar del problema que se nos ha presentado. Buscamos ayuda donde pensamos que la podemos hallar y nos mantenemos muy ocupados y muy preocupados porque eso nos da un sentido de que estamos haciendo algo al respecto.
En realidad la solución no está en esas cosas que se nos ocurren en el primer momento que nos enfrentamos a los obstáculos.
La solución está en quedarnos tranquilos y en colocar todas nuestras cargas y todas nuestras ansiedades en las manos de quien real y efectivamente puede hacer algo al respecto. Si colocamos nuestros problemos, cualesquiera que sean, grandes o pequeños, en las manos de Dios, tendremos pronta respuesta y pronta solución. Dios nos dará la salida y a nosotros sólo nos quedará exaltarlo y agradecerle por todas las bondades que nos ha concedido. ¡Alabado sea el Señor Jesucristo!
Permalink
Mayo 28, 2009 a 7:31 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado protección, muerte, liberación, refugio, Señor, trampas, impíos, malhechores, Soberano, ojos, redes

En ti, Señor Soberano, tengo puestos los ojos;
en ti busco refugio; no dejes que me maten.
Protégeme de las trampas que me tienden,
de las trampas que me tienden los malhechores.
Que caigan los impíos en sus propias redes,
mientras yo salgo bien librado.
Salmos 141:8-10
Cuando tomamos la decisión de entregar nuestras vidas a Jesucristo, le entregamos todo el control de nuestras vidas. Rendimos a sus pies nuestra personalidad y nuestros deseos para que él tome las riendas de nuestro caminar. Todo lo que somos, todo lo que hacemos y todo lo que tenemos pasan automáticamente a estar bajo el dominio de nuestro Señor.
Pasa que algunos aspectos de nuestra vida no los entregamos a su control tan fácilmente. Nuestro viejo ser, nuestra antigua manera de vivir y de ver las cosas se niega a soltar el manejo y por seguir nosotros asumiendo la dirección de nuestros asuntos es que nos estrellamos a cada instante.
Enreguemos todo nuestro ser; cuerpo, alma y espíritu a quien verdaderamente sabe como manejar las cosas, a quien nunca se equivoca. Dependamos de él en todo, hasta en los asuntos más triviales. Pongamos los ojos en él, busquemos refugio en él. Él nos sabrá librar de toda estratagema del enemigo y nos concederá la victoria frente al mal.
Permalink
Mayo 11, 2009 a 6:29 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado alas, compasión, confianza, Dios, peligro, refugio, Salmo 57, sombra

Ten compasión de mí, oh Dios;
ten compasión de mí, que en ti confío.
A la sombra de tus alas me refugiaré,
hasta que haya pasado el peligro.
Salmos 57:1
Cuando nuestra vida pende de un hilo y nuestros enemigos están muy próximos a alcanzarnos en la persecución podemos acudir a quien tiene la capacidad y el poder para “cubrirnos con sus alas”. En él podemos poner nuestra confianza y basados en esa confianza podemos invocar su compasión.
David, cuando aún no era rey y estaba siendo perseguido por el rey Saúl, le tocó esconderse en una cueva donde estaba atrapado y sin salida. La compasión de Dios por su siervo David le permitió al futuro rey salvar su vida y posteriormente hacerse con el poder y el reino.
Estas palabras susurradas por David en medio de la tribulación fueron una oración efectiva ya que Dios le concedió el motivo de su petición. Nosotros también podemos repetir las palabras de David o algo similar, eso sí, con la confianza puesta sólo en Dios. Su poder nos protegerá y nos salvará la vida sin importar cuan difícil sea la situación que estamos enfrentando.
Permalink
Abril 12, 2009 a 6:00 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado confianza, corazón, Dios, fortaleza, gloria, presencia de Dios, refugio, roca, Salmo 62, salvación

Dios es mi salvación y mi gloria;
es la roca que me fortalece;
¡mi refugio está en Dios!
Confía siempre en él, pueblo mío;
ábrele tu corazón cuando estés ante él.
¡Dios es nuestro refugio! Selah
Salmos 62:7-8
Cuando los ataques en contra nuestra son tan continuos y tan difíciles de esquivar no nos queda otro remedio que buscar refugio. A veces buscamos refugio encerrándonos en nosotros mismos, cortando toda comunicación con el mundo exterior y hundiéndonos en una profunda depresión. Otras veces buscamos refugio en personas, seres queridos y amigos que pensamos pueden ayudarnos en los momentos de cansacio y debilidad. Si ellos nos fallan entonces caemos en decepción y nos colocamos a un paso de la depresión.
De aquí que la clave del éxito sea encontrar el refugio más adecuado, aquél que nunca nos dejará expuestos a la intemperie ni nos fallará cuando más lo necesitamos.
Recuerda que el único refugio que te puede dar protección absoluta es Dios. Que tus labios puedan pronunciar al igual que el rey David: «¡Mi refugio está en Dios!»
Permalink
Abril 4, 2009 a 6:28 pm
· Archivado en La Palabra de Hoy, Salmos ·Etiquetado camino, Dios, escudo, intachable, la palabra de Dios, perfección, refugio, roca, Salmo 18

El camino de Dios es perfecto;
la palabra del Señor es intachable.
Escudo es Dios a los que en él se refugian.
¿Quién es Dios, si no el Señor?
¿Quién es la roca, si no nuestro Dios?
Salmos 18:30-31
Lo que a mí más me cuesta entender de las personas que creen en otros dioses es que a ellos les sea suficiente creer en un dios que no es perfecto. Es una paradoja. Dios, por definición y también en la práctica, es la perfección absoluta por cuanto no puede existir nada ni nadie por encima de él. Por eso el salmista inquiere: « ¿Quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios? » Ésta es una pregunta retórica, su respuesta es obvia y aún así la gente sigue buscando a Dios donde menos debe buscarlo.
Por eso es que a veces nos es necesario atravesar desiertos tenebrosos donde somos sometidos a experiencias difíciles que nos obligan a cuestionar la realidad e idoneidad del panteón que hemos creado en nuestra depravada mente con inútiles razonamientos e insensato corazón.
Es allí en medio de la tribulación donde podemos darnos cuenta de que sólo hay un ser que nos puede sacar del profundo atolladero en que nos hemos metido. Al Eterno y Todopoderoso Creador sea toda la gloria, toda la honra y todo el poder por los siglos de los siglos, Amén.
Permalink
Entradas más antiguas »