La palabra de hoy 21 de marzo de 2010


Mi amor me lo pagan con calumnias,
mientras yo me encomiendo a Dios.
Mi bondad la pagan con maldad;
en vez de amarme, me aborrecen.
Salmos 109:4-5

No es de extrañar que incluso cuando tratamos de hacer el bien a los demás, éstos nos respondan de una manera insólita e inesperada. Damos amor y a cambio recibimos odio, damos bondad y a cambio recibimos maldad. Esto es algo que causa mucha confusión y desánimo y que nos puede desviar del recto sendero que Dios ha trazado para nosotros. En especial porque nuestro ánimo se puede amargar y porque pudiéramos terminar dejando de amar.

Debemos recordar que nuestra vida como hijos de Dios requiere que exhibamos ciertas actitudes y comportamientos que no pueden ser iguales a los que exhibe el resto de la sociedad. El apóstol Pablo nos exhorta a no cansarnos de hacer el bien y también nos recuerda que el amor Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Tenemos que entender que las circunstancias que nos rodean son el resultado de la acción de numerosas influencias tanto buenas como malas. Aunque en un momento en particular recibamos una respuesta no cónsona con nuestras acciones debemos mantener siempre la correcta actitud de hacer lo bueno y amar a nuestro prójimo. Esto le agrada a Dios por cuanto estamos cumpliendo con su voluntad y sus mandamientos. Como nos lo presenta la sabiduría popular: Haz el bien y no mires a quien.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Salmos y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s