La palabra de hoy 22 de julio de 2010


Por cuanto se olvidó de hacer el bien,
y persiguió hasta la muerte
a pobres, afligidos y menesterosos,
y porque le encantaba maldecir,
¡que caiga sobre él la maldición!
Por cuanto no se complacía en bendecir,
¡que se aleje de él la bendición!
Salmos 109:16-17

En toda palabra que sale de nuestra boca tenemos la opción de decir algo bueno o malo, es decir bendecir o maldecir. Hay personas cuyo vocabulario deja mucho que desear pues sólo contiene malas palabras y epítetos denigrantes. Por todo se quejan y por todo murmuran. Para ellos nada es bueno y su corazón sólo alberga malos pensamientos. Ellos piensan que las buenas acciones son una pérdida de tiempo y no sienten el más mínimo interés en hacer el bien a su prójimo. Están encerrados en un círculo vicioso pues sus maldiciones alejan las bendiciones y los hace producir mayor cantidad de su veneno verbal.

Si nos descuidamos nosotros también podríamos caer en este lamentable estado y por eso debemos cuidar toda palabra que pronuncien nuestros labios.

Que nuestro lenguaje sea uno de limpias palabras y bendiciones para todos, incluso para quienes nos atacan y nos ofenden. Dejemos que ellos se confundan cada día más en su corrupción linguística y en sus malos pensamientos. Su castigo está cercano y su fin será impactante. Corazones y labios limpios son una ofrenda agradable para nuestro Padre celestial. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Salmos y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s