La palabra de hoy 16 de diciembre de 2010


Así ellos pondrían su confianza en Dios
y no se olvidarían de sus proezas,
sino que cumplirían sus mandamientos.
Así no serían como sus antepasados:
generación obstinada y rebelde,
gente de corazón fluctuante,
cuyo espíritu no se mantuvo fiel a Dios.
Salmos 78:7-8

Todos podemos observar claramente como con el pasar de los años, a medida que nos vamos adentrando más y mas en el Siglo XXI, la conducta de los niños y el comportamiento de la gente en general va de mal en peor. Esto es algo que no concuerda con los supuestos avances que la civilización ha alcanzado en materia de educación y metodología de la enseñanza. Lo que vemos es que mientras más avanza la ciencia, más disminuye la sabiduría. Mientras más “avanza” la civilización, peor nos comportamos. La ética y la moral están por el suelo. Hoy en día, un empresario de la pornografía llama más la admiración de la gente que una persona que es honesta y honrada en sus asuntos. En varios puntos del planeta se han establecido “culturas” que exaltan supuestos valores de bandas delictivas que se dedican al narcotráfico, la extorsión y el asesinato. Y todo el mundo se pregunta por qué están las cosas así. Se olvidan que desde hace mucho tiempo el mundo en general ha dejado a un lado los principios y valores que Dios nos ha transmitido mediante su palabra. Lo que la mayoría de la gente piensa es que la Biblia es un anticuado e irrelevante libro lleno de fábulas y mitos cuyas enseñanzas tiene poca o ninguna aplicación en estos “avanzados” tiempos postmodernos. El sistema ético y moral establecido en la palabra de Dios ha sido desechado para adoptar otro menos exigente y más fácil de tragar.

Entonces, ¿Por qué nos sorprende que el mundo esté como está? La humanidad ha decidido crear un sistema ético-religioso en el cual Dios no participa ni es mencionado, porque según ellos, Dios simplemente no existe.

En estos tiempos de comunicación en masa y aldea global debemos aprovechar al máximo todo medio a nuestra disposición para transmitir al mundo las profundas y sólidas verdades del evangelio de tal manera que la gente tenga por lo menos la opción de escoger entre lo moral y lo amoral. No nos adaptemos a este mundo ateo sino influyamos en él para que la humanidad pueda conocer los caminos de salvación que Dios ofrece a todos a causa de su gran amor por todos nosotros. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Salmos y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s