La palabra de hoy 15 de enero de 2011


Que le paguen tributo los reyes de Tarsis y de las costas remotas;
que los reyes de Sabá y de deba le traigan presentes.
Que ante él se inclinen todos los reyes; ¡que le sirvan todas las naciones!
Salmos 72:10-11

Hay muchas personas que no pueden aceptar que alguien más se coloque o sea colocado como autoridad sobre ellos. Sus vidas están llenas de permanente queja e infelicidad porque recibir instrucciones de otro─y tener que obedecerlas─no forma parte de su genoma. De hecho, desde que nuestros primeros padres Adán y Eva echaron todo a perder allá en el jardín del Edén nuestra naturaleza necesita ser devuelta al fabricante para corregir este defecto de manufactura. Las personas cuyo mapa genético presenta deficiencias principalmente en el aspecto del reconocimiento de la autoridad usualmente canalizan todas sus energías para hacerse de más poder y para tratar de independizarse, como si esto fuera posible de lograr. Mientras más poder consiguen acumular, más poder desean tener; mientras más independencia creen haber alcanzado, más independencia desean tener. Sus ambiciones llevan a la ruina a grupos, pueblos y naciones que se dejan conducir por su amoral liderazgo. Como punto de partida de esta imperfección tenemos al enemigo de nuestras almas quien fue el primer ser que se rebeló a la única, máxima y verdadera autoridad instituida.Sus problemas con la autoridad lo llevaron a rebelarse y a desobedecer a su Creador y aunque ya está vencido, sigue dando que hacer porque todavía anda libre, cosa que no será por mucho tiempo pues su fin ha sido anunciado hace mucho.

Cuando sientas que no deseas o no puedes someterte a la autoridad legal y moralmente instituída─cualquier otra autoridad simplemente no pude ni debe ser aceptada─recuerda que ésto no viene de Dios sino de nuestro adversario, quien desea vernos tropezar y caer. Recuerda el modelo que nos dejó nuestro Señor Jesucristo “quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a que aferrarse. Por el contrario…se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!” ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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2 respuestas a La palabra de hoy 15 de enero de 2011

  1. GLADYS CECILIA GIL BAUTISTA dijo:

    me fascina todos los comentarios y reflexiones divinas. Bendiciones.

  2. Kerbi Cubides dijo:

    Hola:
    El mensaje de hoy es muy importante para los hijos que hoy en día ya no quieren ni respetan la autoridad que Dios delego sobre los padres.

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