La palabra de hoy 20 de febrero de 2011


Pesas falsas y medidas engañosas:
¡vaya pareja que el Señor detesta!
Proverbios 20:10

Una de las maneras más prevalentes en que la semilla del engaño y la mentira de Satanás se manifiesta hoy en día es el uso en el comercio de pesas y medidas trucadas. Unas veces son charlatanes mercachifles tratando de convencer en largos comerciales televisivos de que sus ungüentos, cápsulas o programas dietéticos son la panacea que elimina cualquier y toda clase de problemas de salud que el desprevenido televidente esté padeciendo. De que este tipo de estrategias para defraudar al público funcionan lo podemos deducir por la gran cantidad de ellas que se mantienen en el aire a pesar de los altos costos del tiempo de producción y transmisión. Quienes utilizan estas arteras maneras para defraudar a los incautos conocen perfectamente la naturaleza del ser humano, de ahí que las estrategias siempre estén dirigidas a esas áreas del ser─alma, cuerpo y espíritu─en las que usualmente la gente se siente más insegura o presenta menor desarrollo del carácter.

Métodos para hacerse rico trabajando poco o nada son los más populares seguidos muy de cerca por productos de belleza que eliminan las arrugas sin necesidad de costosas cirugías estéticas. ¿Y qué decir de las infusiones orientales del Doctor Fu Manchú para bajar de peso sin tener que cambiar los hábitos alimenticios ni tener que hacer fatigosos ejercicios? Estas ofertas no son más que meras fantasías. Sus garantías de devolver al ingenuo comprador todo el dinero invertido si el producto no cumple con todas las promesas anunciadas son hábilmente invalidadas por los altos costos de envío en que tiene que incurrir quien desee reclamar la inefectividad de la baratija con que ha sido burlado.

Los hijos de Dios no necesitan poner sus esperanzas en pociones mágicas o métodos supuestamente infalibles que no son otra cosa que la mentira y el engaño de nuestro adversario para causar daño y dolor. Nuestra esperanza es nuestro Señor Jesucristo y sólo en él debemos poner nuestra confianza. No desviemos nunca la mirada de quien es nuestra única guía y protección. ¡Sólo él puede ofrecer vida verdadera. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Proverbios y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s