La palabra de hoy 2 de julio de 2011


Bajo el peso de su poder,
sus víctimas caen por tierra.
Se dice a sí mismo: «Dios se ha olvidado.
Se cubre el rostro. Nunca ve nada.»
Salmos 10:10-11

El poderoso y el malvado se engañan a sí mismos creyendo que ellos no están bajo la autoridad de Dios y que por lo tanto pueden actuar con toda impunidad. Este auto-engaño les produce una falsa sensación de seguridad que los motiva a seguir haciendo de las suyas sin prestar atención a las terribles consecuencias que su reprochable comportamiento va a traer sobre sus cabezas. La única vía que ellos conocen es la de la violencia y el abuso del poder. Su gozo y satisfacción estriban en humillar, doblegar y dominar a su prójimo tantas veces como sea posible. Mientras más éxito tienen en su campaña de dominio sobre los demás más se acercan a la trampa que los cazará como inocentes criaturas. La falsa sensación de seguridad con que se arropan les impide ver el triste futuro que se les avecina. Su arrogancia les da el ánimo que necesitan para perseguir al indefenso, convencidos de que Dios no existe y si existe, no ve, se ha olvidado de su creación o no le importa lo que ocurre en este mundo.

La realidad es todo lo contrario. Dios está completamente al tanto de toda la persecución y abuso que estos malvados seguidores e instrumentos de Satanás llevan a cabo con tanto placer sobre los inocentes y los oprimidos. El juicio de Dios no tarda, aunque el hecho de que Dios ve al tiempo diferente a como lo vemos nosotros, hace que nos parezca que él ignora nuestros sufrimientos o se ha olvidado de nosotros. Nuestra fe debe mantenerse firme bajo el peso de la opresión. Nuestra esperanza es que muy pronto Dios secará toda lágrima que nuestros ojos han derramado y nos devolverá la paz y la alegría que nos corresponde disfrutar como hijos de Dios. No permitas que el enemigo te robe el gozo de saber que estás completamente protegido por el poderoso brazo de Dios. Recuerda que el Señor escucha la petición de los indefensos, les infunde aliento y atiende su clamor. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Salmos y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s