La palabra de hoy 28 de julio de 2011


El rico se las da de sabio;
el pobre pero inteligente lo desenmascara.
Proverbios 28:11

Hay quienes piensan que las riquezas provienen de negocios astutamente llevados a cabo y que son una demostración de la sabiduría de quienes se han enriquecido por esta vía. Nada más alejado de la realidad. Si bien es cierto que la palabra de Dios nos habla de ciertos principios financieros que debemos observar para no caer en deudas y disfrutar de una sana economía, no son estos principios por sí mismos los que garantizan el éxito financiero. El sabio honra a Dios con sus riquezas y con los primeros frutos de sus cosechas. Dios, que conoce los corazones de todos los hombres, sabe bajo que condición espiritual fue presentada esa ofrenda. La ofrenda con que alguien “honre” a Dios pudiera ser inefectiva si el corazón de quien la ofrece no actúa con sinceridad y devoción. La sabiduría que Dios nos concede nos permite tomar buenas decisiones desde cualquier punto de vista, incluyendo el financiero.Recordemos que el principio del conocimiento es el temor del Señor; es obediencia y reverencia a Dios.

Entonces, las riquezas no dependen de la astucia o de una supuesta “sabiduría financiera” sino de la voluntad de Dios que es buena, agradable y perfecta. Si bien es cierto que hay muchos malvados que “disfrutan” de cuantiosas acumulaciones de dinero y aparentemente se ven felices, en realidad no lo son. Su supuesta alegría es tan sólo una fachada detrás de la cual esconden su desdicha. Como le dijo el apóstol Pablo a Timoteo: “Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.” Actuemos pues sabiamente y sigamos las enseñanzas de la palabra de Dios con corazones agradecidos por todas las bendiciones financieras o de otro tipo que recibimos de la mano poderosa de Dios. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Proverbios y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s