La palabra de hoy 1 de octubre de 2011


Muchos son, Señor, mis enemigos;
muchos son los que se me oponen,
y muchos los que de mí aseguran:
«Dios no lo salvará.» Selah
Salmos 3:1-2

Ni siquiera en lo más salvaje del reino animal existe una especie que después de lograr atrapar una presa la someta al escarnio. Quizás haya una excepción, el hombre. Sólo al hombre se le puede ocurrir después de haber dado muerte a un enemigo, el colgarlo en una horca para espectáculo público. O como hizo el mítico Aquiles con el cadáver de su aguerrido contendiente Hector, al cual amarró a su carreta por los pies y arrastró su cabeza sobre el polvo de la llanura de Troya. El enemigo de nuestras almas utiliza una curiosa pero efectiva estrategia contra nosotros. Primero nos tienta con ladinos señuelos de dulces recompensas a extraviarnos del camino recto en que debemos mantenernos y luego nos somete al escarnio público por haber fallado al compromiso que tenemos establecido con nuestro Padre celestial. Con sorna y ensañamiento se goza de nuestra temporal derrota y logra que la vergüenza nos paralice y nos impida el retorno con arrepentimiento a nuestro misericordioso Padre. También siembra en nuestra mente dudas acerca de nuestra salvación, haciéndonos creer que todo está perdido para siempre.

La realidad es que él ya ha sido derrotado por nuestro Señor Jesucristo y si le queda algún poder con que hacernos daño es sólo por nuestra propia incredulidad con la cual le dejamos camino franco para que tome ventaja sobre nosotros. No nos dejemos atraer por sus falsas promesas y sus hábiles estratagemas. Resistamos firmemente con el conocimiento y la certeza de que él ya está vencido y de que él ya no tiene ni poder ni autoridad sobre nuestras vidas. El Rey de reyes y Señor de señores ha vencido al pecado y a la muerte y ya no estamos sujetos a condenación. Gocémonos pues en la libertad y la salvación que nos ha sido concedida por nuestro Padre celestial por medio de los méritos de nuestro amado Señor Jesús. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

 

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3 respuestas a La palabra de hoy 1 de octubre de 2011

  1. TEOFILO TORRES ARRIAGA dijo:

    En primer lugar debo dar gracias a nuestro maravilloso Señor Jesuscristo por permitirnos un nuevo dia con vida, pues ni siquiera la vida nos pertenece, es potestad de èl darnos y quitarnos ¿No es eso un maravilloso gesto de amor de Jesus por sus hijos?
    Gracias a ustedes por permitir que muchos hermanos de todas partes del mundo tengan acceso a la palabra de Dios y a porque solo y confiamos en èl obtendremos el verdaderoi camino que nos conduzca hacia una vida eterna, claro, no es facil pero necesitamos de las oraciones de todos los que tenemos la esperanza de esa vida eterna para que nuestro Dios se apiade de nosotrois y nos fortalezca y nos de la fortalza y conocimiento para derrotar cualquier duda que se nos cruce en nuestro camino.
    Gracias y que Dios les bendiga siempre.

  2. INES dijo:

    GRACIAS POR LAS REFLEXIONES QUE ME ENVIAN A DIARIO..LAS LEO SIEMPRE Y MUCHAS VECES LLEGAN EN EL MOMENTO JUSTO, DIOS HABLANDOME. DIOS LES SIGA BENDICIENDO!!!

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