La palabra de hoy 25 de noviembre de 2011


Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer;
si tiene sed, dale de beber.
Actuando así, harás que se avergüence de su conducta,
y el Señor te lo recompensará.
Proverbios 25:21-22

Los seres humanos clasificamos a las personas que nos rodean, conocidos y relacionados, en dos grandes categorías: enemigos y aliados. Todo lo vemos en términos de conflicto bélico y miramos a las personas como gente que nos apoya o como gente que se opone a nosotros. O piensan igual que nosotros y por ende son amigos o asumen posiciones diferentes a las nuestras y por lo tanto se convierten automáticamente en nuestros grandes adversarios. Todo lo vemos desde el punto de vista del utilitarismo. Si una persona es útil para nuestros propósitos lo consideramos como aliado y si la persona no aporta hacia el logro de nuestros propósitos la consideramos como enemigo personal. El trato que damos a nuestro prójimo depende de a cuál categoría pertenece, todo de acuerdo con esta simplista clasificación a la que los sometemos.

Éste no es el comportamiento que Dios nos ha enseñado por medio su palabra. Él nos ha mostrado algo profundamente mucho más radical que fluye a contracorriente con las prácticas del mundo. De acuerdo con lo que Dios nos enseña, nuestro amor no puede ser orientado de acuerdo a nuestra manera de entender al mundo y de clasificar a las personas como enemigos o amigos. El trato debe ser igual para ambos porque así Dios lo ordena. Como con todos los mandamientos de Dios, la obediencia a ellos trae bendiciones y recompensas pero éstas no las llegaremos a conocer hasta tanto hayamos cumplido con nuestra parte del convenio la cual es obedecer a Dios. Dejemos de ver a nuestro prójimo bajo el cristal de las categorías y compartamos con ellos el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones, independientemente de la posición que ellos sostengan con relación a la nuestra. Ya basta de odios, envidias y guerras. Obedezcamos al Maestro. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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Una respuesta a La palabra de hoy 25 de noviembre de 2011

  1. MIRNA ESTER ALVAREZ MURGAS dijo:

    Como quisiera que estas palabras las pudiera leer el que es mi compañero de vida durante 30 años, y del que quiero desligarme porque su conducta no cambia, ayudeme Señor Jesus, a salir de este pecado que no me da paz… 😦

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