La palabra de hoy 28 de noviembre de 2011


Necio es el que confía en sí mismo;
el que actúa con sabiduría se pone a salvo.
Proverbios 28:26

Hay personas que poseen muchos talentos y habilidades para cumplir con éxito las tareas que les han sido encomendadas. Su inteligencia se ubica usualmente por encima del promedio y todo lo que se proponen lo logran con mucha facilidad. Hasta aquí todo va bien. El único problema es que estas personas son tan habilidosas para llevar a cabo la mayoría de las tareas que ejecutan que terminan desarrollando una actitud de orgullo e independencia. Cuando llega la adversidad, ellos se enfrentan a ella con sus propias habilidades y capacidades muy seguros de que van a lograr vencer con sus propios medios cualquier cosa que se interponga en su camino. Ya no dependen de la ayuda de los demás y mucho menos de la protección de Dios. La arrogancia ha tomado control de su manera de pensar y de su conducta y por ello terminan negando al Autor de la vida y la salvación. Su gloria es ser autosuficientes.

Lamentablemente para ellos, para vencer las dificultades se requiere algo más que autosuficiencia y habilidad. De allí que esta actitud sea muy peligrosa pues cuando el autosuficiente fracasa, dice que la culpa es de la mala suerte negando así la existencia de Dios y su participación en el asunto. Las adversidades no tienen como propósito probar nuestra capacidad para vencerlas por medio de nuestras propias fuerzas. Las adversidades tienen como propósito probar nuestra fe en Dios. Si siempre que nos topamos con un obstáculo únicamente dependemos de nosotros mismos y de nuestras fuerzas para avanzar, nunca vamos a tener la dicha de ver a Dios obrando en nuestras vidas pues no le estamos permitiendo que él lleve a cabo la parte que le corresponde a él y sólo a él. Reconozcamos que todas nuestra capacidades nos han sido dadas por Dios. Aprendamos pues a depender cada día menos de nuestras propias fuerzas y capacidades y confiemos más en Dios y su poder. Sólo así podremos ejercitar correctamente nuestra fe. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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Una respuesta a La palabra de hoy 28 de noviembre de 2011

  1. Piedad dijo:

    Abrazos hermanos gracias por el mensaje que acabo de leer muy interesante, asi es los hombres por las abiliades que Dios nos ha dado nos crecemos en todo como personas inportantes como seres que no pensamos qu al menos pensado se derrumban y que quedan sin nada, gente obstentosa que no piensan en Dios y no se dan cuenta que poe El lo tienen todo pero el mundo los hacen refreccionar y tienen que hacercase a Dios que el es nuestro auxilio y defensor contra lasa adversidades de la vida .recuerden que sin Dios no somos nada en el mundo y que por el lo tenemos todo siempre dandole las gracias y pedirle que siempre tenga misericordia de nosotros para poder sere felices salludos

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