La palabra de hoy 8 de febrero de 2012


Muchos son mis enemigos gratuitos;
abundan los que me odian sin motivo.
Por hacer el bien, me pagan con el mal;
por procurar lo bueno, se ponen en mi contra.
Salmos 38:19-20

Hay personas que constantemente se están ganando múltiples enemigos debido a su manera de ser. Son personas antagonistas, conflictivas, egocentristas, inmorales, despreciables, irascibles, intransigentes, altaneras, tramposas, engañadoras, injustas y quien sabe cuántas cosas más. No es de extrañar que esta manera de pensar y de actuar los lleve a propiciar numerosos conflictos que por la animosidad con que se manejan terminan generando adversarios a granel. Todo esto es lo más típico y natural que podemos observar en el mundo que nos rodea. Cuando alguien se declara enemigo de otro, no nos sorprende puesto que conocemos la trayectoria de los dos adversarios y era cuestión de tiempo que la enemistad y el odio echaran raíz entre los dos. Lo que sí sorprende es cuando alguien que usualmente es pacífico y siempre está evitando los problemas y cultivando las amistades se ve envuelto en conflictos en los cuales las partes que le adversan se constituyen en declarados enemigos dispuestos a destruirle.

De estas situaciones está llena la vida del creyente hijo de Dios. A pesar de las buenas acciones que normalmente el creyente está llevando a cabo, siempre surgirán personas que cuando uno menos se lo espera manifestarán una fuerte oposición a lo que uno está haciendo para servir al Señor. Estas adversidades no deben sorprendernos puesto que sabemos de antemano que nuestro adversario el diablo ronda como león rugiente, buscando a quien devorar. La palabra de Dios es muy clara en cuanto a cómo debemos reaccionar antes tales ataques: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes” y “Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos.” Después de sufrir por un poco de tiempo Dios “los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.” Así que no se preocupen por los enemigos gratuitos, a ellos siempre los tendremos fastidiando alrededor nuestro. Pongamos la mirada en nuestro Señor, quien nos concederá la victoria. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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Una respuesta a La palabra de hoy 8 de febrero de 2012

  1. jose dijo:

    solo quiero referirme a proverbios 27:6 dice que fiel es la herida del que ama pues cuando alguien ama de verda dira las cosas tales como son por amor pero existen cristianos que creen que cuando se les dice las cosas o se predica fuerte para arrepentimiento se les esta golpeando o lastimando

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