La palabra de hoy 13 de febrero de 2012


El orgullo sólo genera contiendas,
pero la sabiduría está con quienes oyen consejos.
Proverbios 13:10

El orgullo, ese amor hacia sí mismo, es el responsable de muchas de las calamidades que hoy vemos multiplicarse por toda la tierra. Por culpa de la altivez naciones han ido a la guerra. Por causa de la soberbia se han destrozado ejemplares hogares y sólidas amistades. Por el orgullo se ha perdido la unión y todo el territorio que hasta ese momento se había conquistado. Por la arrogancia hoy estamos sufriendo males que se originaron hace más de diez generaciones. Por el orgullo el hombre se ha apartado de Dios y no sólo se ha apartado de él sino que hasta lo maldice. Por la vanidad hoy la gente se va tras modas y filosofías satánicas que exaltan la maldad y todo lo que es abominable. Por el orgullo miles de almas descienden al infierno cada día. La verdad es que no sabemos de nada bueno que haya surgido del orgullo. Hasta ahora, y no vemos por qué han de cambiar las cosas, el orgullo junto a la mentira se ha constituido en el arma favorita del enemigo para atacar y hacer que las almas se pierdan.

Hay quienes se sienten orgullosos de ser sabios, más su sabiduría es terrenal, finita e imperfecta. Su conocimiento se encuentra plagado de errores que su orgullo no les permite discernir. Con sus errores arrastran a otros a creer las mismas mentiras que ellos han creído y que los han llevado hasta el fracaso espiritual. Todos nos hemos visto dominados en algún momento por la funesta arrogancia. Todos sabemos la clase de errores a que la altivez nos lleva sin demora. ¿Dónde, pues, nos detendremos a analizar la dirección que ha tomado nuestro andar? ¿Dónde nos sentaremos a recapacitar lo transitado y a corregir el rumbo de nuestros pasos? Sólo en la palabra de Dios podemos encontrar dirección y la fortaleza necesaria para deslastrarnos de esa terrible y penosa carga llamada orgullo. No dejemos, pues, de acudir constantemente a la fuente de sabiduría que es la palabra de Dios y nuestro Padre celestial nos concederá el espíritu del conocimiento. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy, Proverbios y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s