La palabra de hoy 9 de marzo de 2012


»El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor;
conocer al Santo es tener discernimiento.»
Proverbios 9:10

Las ventajas de poseer la sabiduría son enormes. Aún así pocos se preocupan por hallarla. La mayoría desperdicia su tiempo en cosas que no le producen beneficios y en muchos casos hasta pueden ser fuente de pesar y dolor. Para ellos los modelos a imitar son las personas que poseen grandes fortunas, que viven en mansiones y palacios, que poseen monumentales yates para disfrutar sus vacaciones de verano en cualquier lugar del Mediterráneo que esté de moda o que simplemente les apetezca y que viajan constantemente por todo el mundo en costosos aviones a propulsión privados. Para ellos el éxito consiste en lograr acumular vastas cantidades de dinero que les permitan mantener el costoso estilo de vida que les gusta lucir. Su éxito también puede medirse por el centimetraje que se le dedica en las revistas de farándula y del corazón a sus aventuras (también sus pesares) y por el número de portadas en que sus imágenes aparecen en las revistas que se dedican a hacerle seguimiento constante a los detalles más insignificantes de sus vidas. Es evidente que estas personas nunca sabrán en que consiste el temor del Señor. Tampoco quienes los tienen a ellos por héroes e ídolos.

El temor del Señor no es miedo o susto o terror a un ser poderoso que puede destruirnos con el pensamiento. El temor del Señor es la reverencia y la obediencia, es decir, el respeto que debemos a aquel que nos creó y nos salvó de la muerte. El temor del Señor es entender que nuestras vidas dependen totalmente de él y que somos barro en sus manos con el cual él moldea las características que poseemos y podemos y debemos utilizar para el engrandecimiento de su reino. El temor del Señor es el conocimiento de su persona, de sus atributos y de sus expectativas con relación a nosotros. El temor del Señor es comprender el inmenso amor y la gracia que Dios ha mostrado hacia nosotros. El temor del Señor es vivir de acuerdo a los supremos mandamientos de amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Concentra tus planes y todos tus esfuerzos en cumplir con estos dos mandamientos y poseerás sabiduría y conocimiento más allá de lo que puedas imaginar. Sigue al Señor Jesús y serás sabio. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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2 respuestas a La palabra de hoy 9 de marzo de 2012

  1. YURI dijo:

    ME GUSTARIA QUE EL DEVOCIONAL TENGA MAS TEXTOS BIBLICO QUE SE RELACIONEN ENTRE SI PARA SACAR SEGUN LA NECESIDAD DE CADA PERSONA … GRACIAS Y QUE DIOS LOS BENDIGA….

    • pacifista dijo:

      Estimada Yuri, en el tope de la columna que se encuentra a la derecha del mensaje diario hay un sitio titulado BUSCAR. Escriba en el recuadro el tema específico que quiera investigar y haga click en el botón Buscar que se encuentra a la derecha del recuadro. A continuación aparecerá una lista de todos los mensajes relacionados con el tema en cuestión.
      Bendiciones

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