La palabra de hoy 10 de mayo de 2012


El Señor no deja sin comer al justo,
pero frustra la avidez de los malvados.
Proverbios 10:3

Muchos malvados, sin ser necesariamente ateos o agnósticos, justifican sus malas acciones porque supuestamente han sido hechas para garantizar el bienestar de sus seres queridos. Por supuesto, ésto es sólo una demostración del orgullo que impera en sus corazones que les hace pensar que sus seres queridos deben gozar de más privilegios que el resto de la humanidad. Protegidos por esta falaz justificación se dedican a oprimir al prójimo y a buscar la manera de colocar a sus parientes en posiciones estratégicas que les garanticen una alto nivel de vida aún cuando no cuenten con las destrezas necesarias para cumplir con las funciones asignadas autorizándolos a vivir en corrupción . Para no sentirse solos en su mediocridad espiritual aconsejan otros a pensar de la misma manera que ellos diciendo cosas como: “Si es para alimentar a tus hijos, robar no es malo”. Estas personas dicen estas cosas porque su crasa ignorancia les impide darse cuenta de que todo lo que somos, recibimos o tenemos viene de la generosa mano de Dios. A quienes justifican una mala acción no les cuesta nada justificar cualquier otra mala acción. Si robar no es malo entonces mentir, codiciar, odiar, dejarse llevar por las bajas pasiones y matar tampoco es malo.

Quedemos claros, nada, absolutamente nada puede justificar un pecado. El Señor no necesita hacer uso de la mentira para llevar a cabo sus planos y tampoco lo hará porque esto iría en contra de su santidad, su honor, su gloria y su existencia. Como hijos de Dios estamos constantemente atravesando ciertas situaciones cuyo propósito en gran parte es que aprendamos a confiar plenamente en Dios. Tratar de salir de esas situaciones mediante el pecado es como copiarse o hacer trampa en un examen. ¿Puede alguien estar orgullosos de haber sacado una alta calificación en una prueba académica como resultado de una acción deshonesta? Sólo el malvado de corazón puede pensar así. Aprendamos a depender de Dios en toda situación. Si lo hacemos estaremos sirviendo y agradando a Dios y él nos honrará. De lo contrario sólo estaremos dando un mal testimonio y muchos se aprovecharán de nuestras fallas para desacreditar a Dios, como si esto fuera posible. Dios no está lejos para salvar. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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2 respuestas a La palabra de hoy 10 de mayo de 2012

  1. julio cesar rua dijo:

    muy buenos dias a todos los que visitan esta pagina dios les bendiga. es un consuelo muy grande saber que hay cosas tan bonitas en internet y que el señor nos habla y nos alimenta siempre por medio de estas el señor les conseda bendiciones en abundancia

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