Pecado


famine

En nuestro corazón ya no hay gozo;

la alegría de nuestras danzas se convirtió en tristeza.

Nuestra cabeza se ha quedado sin corona.

¡Ay de nosotros; hemos pecado!

Desfallece nuestro corazón;

se apagan nuestros ojos,

porque el monte Sión se halla desolado,

y sobre él rondan los chacales.

Pero tú, SEÑOR, reinas por siempre;

tu trono permanece eternamente.

¿Por qué siempre nos olvidas?

¿Por qué nos abandonas tanto tiempo?

Permítenos volver a ti, SEÑOR, y volveremos;

devuélvenos la gloria de antaño.

La verdad es que nos has rechazado

y te has excedido en tu enojo contra nosotros.

Lamentaciones 5:15-22

Leyendo el pasaje anterior, llegué a la conclusión de que el problema político en que se encuentran inmersas muchas de nuestras naciones latinoamericanas (y dentro de muy poco, si no ya, los Estados Unidos de Norteamérica) se debe principal y casi exclusivamente al hecho de que el pueblo se ha olvidado de Dios. No es que se haya olvidado de que él existe, mas sí se han olvidado de que para tener gozo y paz es necesario tener y mantener una relación estable con nuestro Creador. El nombre de Dios está en sus labios pero no para adorarle o alabarle sino más bien para quejarse y reprocharle que no haya dado la cara por ellos. Lamentablemente, esta gran mayoría de ciudadanos ven a Dios como alguien que está al servicio de ellos y no lo contrario, lo cual es lo correcto y lo cierto.

En el medio de toda esta confusión está una palabra y una situación que nadie quiere reconocer. El profeta Jeremías pudo entenderlo cuando dijo  El pueblo no quiere reconocer que ha pecado ni quiere reconocer que necesita el perdón. Tampoco quiere o puede entender que la solución sólo se haya en Cristo Jesús. ¿Quién será el Jeremías que llevará este mensaje a las masas? Es lo único que se requiere de nuestra parte como hijos y pueblo de Dios. De lo demás se encargará el Santo Espíritu de Dios. No nos cansemos, pues, de proclamar que todos, sin diferencias, necesitamos de nuestro Padre celestial para salir del abismo en que se encuentra gran parte de la población suramericana. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

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2 respuestas a Pecado

  1. Mirna Ester Alvarez Murgas dijo:

    Que Bendición de palabras!!!… me tocó mi corazón, este gran mensaje… así que, lo voy a compartir!!! Bendiciones!!!

  2. Ivone dijo:

    Que bueno que volvieron! QUE DIOS LOS BENDIGA!

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