Noche buena, noche de paz


The Annunciation to the Shepherds by Abraham Bloemaert, c. 1600

De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían:

«Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.»

Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vamos a Belén, a ver esto que ha pasado y que el Señor nos ha dado a conocer.»
Lucas 2:13-15

Si bien es cierto que la paz a que se refiere la Biblia no es una paz estática, es decir, una paz de cementerio, tampoco podemos dejarnos llevar por en el extremo opuesto del frenesí de las compras de regalos y otras cosas para celebrar la Navidad. Lo que se ve en la calle es una locura general con ríos de gente dedicadas a la búsqueda de ese regalo especial.

La paz a la que se refiere la Biblia es esa paz que en las palabras del Señor Jesucristo el mundo no puede dar. Sólo Jesús, quien es Príncipe de Paz, puede darnos una paz verdadera y sólida que jamás podrá sernos quitada, con todo y las circunstancias que se interpongan en nuestro camino.

El Señor Jesús nos dejó muchas cosas en su palabra para que en él hallemos la paz. Descansemos pues en ese don que sólo Dios puede darnos y no nos dejemos llevar por el frenesí del mundo que se opone con todas sus fuerzas a nuestro bienestar en Dios. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

Esta entrada fue publicada en La Palabra de Hoy y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s